Los mejores bíceps de La Odisea no son de Matt Damon, sino de una mujer: «Mis brazos están teniendo sus 15 minutos de fama y yo disfruto del viaje»

Hay unos brazos aún más majestuosos que los de la Reina Letizia, que esta semana ha vuelto a acaparar titulares en la prensa alemana por su fibrosa anatomía. Su dueña, Devyn Dalton, ha saltado a la fama mundial gracias al reconocimiento de Matt Damon, quien quiso elogiar públicamente su trabajo, sin atribuirse un mérito que no le correspondía.

 Con permiso de los Hemsworth, la musculatura de Devyn Dalton se ha ganado el respeto de Hollywood. La especialista en escenas de riesgo quiere inspirar a otras mujeres y niñas a descubrir su fuerza.  

Hay unos brazos aún más majestuosos que los de la Reina Letizia, que esta semana ha vuelto a acaparar titulares en la prensa alemana por su fibrosa anatomía. Su dueña, Devyn Dalton, ha saltado a la fama mundial gracias al reconocimiento de Matt Damon, quien quiso elogiar públicamente su trabajo, sin atribuirse un mérito que no le correspondía.

«Mi doble era una mujer. Una especialista en escenas de riesgo con los mejores bíceps que he visto en mi vida», respondía el actor de La Odisea, la superproducción de Christopher Nolan, en el pódcast Happy Sad Confused, al ser interrogado por el mejor trabajo en el gimnasio para la gran pantalla desde los hermanos Hemsworth.

«Fue bastante surrealista», reconoce amablemente desde Nueva Zelanda la protagonista, donde se encuentra de nuevo inmersa en un rodaje. «Me desperté sobre las cuatro de la madrugada con el teléfono absolutamente colapsado. Al principio no tenía ni idea de lo que estaba pasando», ríe, acostumbrada al anonimato.

Damon contó que la estatura de menos de metro y medio de su doble fue decisiva para recrear la perspectiva forzada para la escena de los Lestrigones. «Había un grupo de especialistas que medían todos más de 2,10 metros. Luego contrataron a los que medían menos de 1,50». Entre ellos estaba Dalton, que comparte con esta publicación esas imágenes tan surrealistas, así como enfundada en una armadura y caracterizada con la barba larga. La suya, sí, de mentira, porque Nolan quiso que el actor se la dejara natural.

«Por encima de todo, estoy muy agradecida a Matt por la mención. He pasado años entrenando y trabajando en esta industria, así que el hecho de que algo tan gracioso e inesperado ponga el foco sobre mí ha sido realmente especial. Mis brazos están teniendo sus 15 minutos de fama y yo disfruto del viaje», asume emocionada. No es para menos. Suplantar en ciertas escenas a un intérprete de la talla de Matt Damon ya es un hito enorme para el currículum, pero hacerlo cruzando la barrera de género es aún más singular.

Dalton, a la izqda. con barba, caracterizada como Odiseo en el set de rodaje, y a la dcha., con el doble de más de dos metros para la escena de los Lestrigones.
Dalton, a la izqda. con barba, caracterizada como Odiseo en el set de rodaje, y a la dcha., con el doble de más de dos metros para la escena de los Lestrigones.Cedidas por Dalton

«Mi físico, mi estatura, mi experiencia y mis habilidades hicieron que fuera la persona adecuada para el papel. Mido 1,37 metros y, a lo largo de mi carrera, lo que muchos habrían visto como una limitación se ha convertido, en realidad, en la puerta de entrada a oportunidades extraordinarias«, se sincera quien ha tenido una trayectoria poco convencional. Dalton ha doblado a niños, interpretado a criaturas mediante captura de movimiento, bailado y actuado en caídas, peleas, persecuciones, incendios… «Pero esta era mi primera vez doblando a un protagonista masculino de Hollywood».

Un hecho que tampoco pasó por alto el rey de Ítaca en la carpa del cátering: «Me acerqué, la abracé y le agradecí todo el trabajo que había hecho», ha desvelado Damon. La especialista profundiza más sobre el encuentro: «Matt es todo lo que una esperaría que fuera. Una persona increíblemente cercana, amable, generosa y profesional. Creo que representa una manera maravillosa de comportarse cuando has llegado a ese nivel dentro de la industria». Se siente «orgullosa» de haber trabajado con él, confiesa. Aunque, humilde como el actor, se reconoce una pieza de un puzle mayor, sobre todo, en un rodaje de tal calibre: «El nivel de talento es altísimo y todo el mundo está ahí para dar lo mejor de sí mismo».

El entrenamiento de fuerza, las artes marciales, correr y la movilidad construyen su físico.
El entrenamiento de fuerza, las artes marciales, correr y la movilidad construyen su físico.Cedida por Dalton

Ese lado colaborativo del cine es lo que más disfruta: «No basta con tener la altura o la complexión correctas. Debes entender cómo se mueve el actor, cómo se comporta y cómo habita al personaje. He pasado años aprendiendo a observar«. Su formación en danza ha sido clave: «Necesitas coordinación, fuerza y capacidad técnica para ejecutar la acción con seguridad».

Cuenta historias a través de su cuerpo, por eso para ella la preparación lo es todo: «No se trata de ser temeraria o intrépida, sino de estar entrenada y ser completamente consciente de lo que estás haciendo en ese momento». A nivel mental, en el set intenta mantenerse muy presente, enfocada, explica: «Todo cambia muy rápido, debes escuchar y confiar en tus capacidades y tu rápida adaptación. El objetivo no es demostrar lo dura que eres, sino conseguir que se vea increíble sin correr riesgos».

Devyn Dalton, de bailarina a las escenas de riesgo, ha doblado a Matt Damon en 'La Odisea'.
Devyn Dalton, de bailarina a las escenas de riesgo, ha doblado a Matt Damon en ‘La Odisea’.Cedida por Dalton

La duda que, mirándola, a cualquiera le asalta es cómo entrena su físico. «En una semana normal combino ejercicios de fuerza con Muay Thai o kickboxing, Jiu-Jitsu cuando puedo, carrera, movilidad y yoga. También me encanta hacer senderismo y todo lo que me permita estar al aire libre».

Y eso que sus horarios y rutinas son imposibles de uno a otro lado del mundo. Por eso escucha a su cuerpo y se adapta a los rodajes. Eso sí, con tanto ajetreo, su talón de Aquiles es el sueño (aun reconociendo la importancia de la recuperación). Con los años ha aprendido que «entrenar más no siempre es mejor».

Ahora que sus bíceps son los más virales del cine, ¿nos cuenta sus trucos? «Me encantaría darte un secreto glamuroso de Hollywood, pero por desgracia se trata sobre todo de constancia. Para mí, el fitness nunca ha sido una cuestión estética». Entrena, dice, porque su cuerpo forma parte del trabajo: «Necesito que esté fuerte, ágil, adaptable y listo para lo que sea que me pida el guion a continuación, por disparatado que parezca».

La especialista mide 137 cm: "Lo que muchos verían como una limitación se ha convertido en oportunidad", asegura.
La especialista mide 137 cm: «Lo que muchos verían como una limitación se ha convertido en oportunidad», asegura.Cedida por Dalton

¿Quién no ha oído eso de que si haces pesas vas a lucir masculina o ponerte como Hulk? La hipertrofia y la masa muscular en mujeres todavía arrastran estereotipos desfasados. Ella piensa que eso está cambiando. «Históricamente ha existido esa extraña expectativa sobre que las mujeres debían estar en forma, pero no demasiado musculadas; fuertes, pero sin parecerlo. Nunca he llegado a entenderlo», opina, decidida a romper el molde de la feminidad frágil. «Me encanta ser fuerte. Mis músculos representan años de entrenamiento y disciplina. Me han ayudado a construir toda una carrera».

Intenta pensar en la comida como su propio combustible, más que como merecimiento. «Cuando entreno o ruedo son días exigentes y trato de consumir suficiente proteína de calidad, hidratos de carbono y una buena hidratación».

El cartel de 'La Odisea', donde puede apreciarse la escena donde Dalton aporta sus increíbles bíceps.
El cartel de ‘La Odisea’, donde puede apreciarse la escena donde Dalton aporta sus increíbles bíceps.Cedidas por Dalton

Le entusiasma poder conversar más allá de la apariencia, demostrando lo que su cuerpo es capaz de hacer, también por su autoestima. «Si hay mujeres musculadas en el ojo público y eso anima a otras chicas a descubrir su propia fuerza, ya es positivo. Les diría que no resta feminidad y que piensen en términos de posibilidad y no de limitación. Que se pregunten «¿qué puedo hacer?» en lugar de preguntarse constantemente «¿cómo me veo?». Empezad poco a poco, aprended la técnica correcta y encontrad algo que os guste. A mí el dicho pequeña pero poderosa me ha funcionado bastante bien».

Todavía atónita por la repercusión, siente que ha cumplido un sueño. «Es increíble que mis brazos se hayan convertido en un tema de conversación. He entrenado duro durante años y me siento muy orgullosa de la fuerza que he construido y del trabajo físico que hay detrás». Esos bíceps contribuyen, además, a la historia más grande: «Ese siempre es el objetivo, que el público se sumerja en el personaje y en el momento». Y como no tiene techo, se lanza a pedir el papel protagonista: «Ponedme en primer plano y dejadme hacer. Estoy lista».

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