El Departamento de Estado de Estados Unidos ha notificado una serie de medidas dirigidas a defender la gobernanza democrática en el hemisferio occidental frente a la corrupción y el narcotráfico. A diferencia de las actuaciones habituales contra cárteles o criminales de perfil tradicional, estas acciones se dirigen directamente contra jueces y fiscales en activo. La iniciativa se enmarca en la declaración de los líderes de la organización Escudo de las Américas emitida tras reunirse con Donald Trump en Nueva York durante la Asamblea de la ONU, donde acordaron «coordinar sanciones, designaciones y acciones financieras contra terroristas y delincuentes que socavan la seguridad, el estado de derecho y la democracia».
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha notificado una
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha notificado una serie de medidas dirigidas a defender la gobernanza democrática en el hemisferio occidental frente a la corrupción y el narcotráfico. A diferencia de las actuaciones habituales contra cárteles o criminales de perfil tradicional, estas acciones se dirigen directamente contra jueces y fiscales en activo. La iniciativa se enmarca en la declaración de los líderes de la organización Escudo de las Américas emitida tras reunirse con Donald Trump en Nueva York durante la Asamblea de la ONU, donde acordaron «coordinar sanciones, designaciones y acciones financieras contra terroristas y delincuentes que socavan la seguridad, el estado de derecho y la democracia».
Dentro de esta nueva ronda de revocación de visados encabezada por el departamento dirigido por Marco Rubio, se han visto afectados funcionarios de Colombia, Ecuador, Perú y de manera muy destacada de Bolivia. Entre las figuras objeto de sanción destaca el fiscal general boliviano, Roger Mariaca, sancionado «por su participación en casos de corrupción a gran escala». Según la comunicación oficial estadounidense, Mariaca solicitó y aceptó sobornos para facilitar el tráfico de drogas durante su mandato al frente de la Fiscalía. En el comunicado del Gobierno estadounidense se enfatiza que «El mensaje del presidente Trump y del secretario Rubio es claro: los funcionarios corruptos —y los criminales a quienes protegen— no son bienvenidos en Estados Unidos».
Menos de 48 horas después del anuncio de la sanción, Roger Mariaca fue arrestado en el aeropuerto de Viru Viru en Santa Cruz y entregado a la agencia antidroga norteamericana, la DEA. El fiscal rechazó de pleno las acusaciones tildando la revocación del visado como un acto de «injerencia» y «presión política» por sus investigaciones. Entre las causas que investigaba la Fiscalía boliviana figuraba un expediente abierto por intento de asesinato, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito contra el consultor político argentino Fernando Cerimedo, socio del español Javier Negre y figura vinculada al entorno del movimiento político conservador.
Desde el comienzo de su mandato en enero de 2025, la administración de Washington ha desplegado un estilo diplomático basado en advertencias, sanciones económicas, aranceles y la amenaza de uso de la fuerza para asegurar sus objetivos geopolíticos y comerciales. En este contexto, Trump ha convertido la imposición de barreras arancelarias en el pilar central de su política exterior y en un mecanismo para intervenir en los sistemas judiciales o procesos electorales de terceros países. Asimismo, el mandatario ha anunciado pactos comerciales e intervenciones sobre reservas energéticas en países como Venezuela, Dinamarca o Corea del Sur para afianzar el dominio energético de su país.
Esta estrategia de presión continua ha suscitado severas críticas por parte de analistas de relaciones internacionales respecto al impacto en la posición global de la superpotencia. La investigadora Sara Yerkes, del Carnegie Endowment for International Peace, advierte de que «La mayoría de los indicadores demuestran que el poder blando estadounidense ha disminuido desde el inicio del segundo mandato de Trump. En el pasado, esto se ha visto amenazado en numerosas ocasiones y siempre se ha recuperado, al menos en su mayor parte. Lo singular de esta Administración, no obstante, es que está destruyendo, tanto de forma involuntaria como intencionada, las fuentes e instrumentos tradicionales del poder blando estadounidense, causando daños que podrían tardar décadas en repararse».
Internacional. Noticias internacionales. Última hora
