La candidata derechista Keiko Fujimori ha logrado el margen suficiente para ganar la segunda vuelta de la elección presidencial de Perú y aguarda la proclamación de los resultados, después de que fuese rechazado por improcedente la solicitud del izquierdista Roberto Sánchez de anular la votación en el exterior, lo que le hubiese dado el triunfo.
Obtiene el estrecho margen del 50,11% de los votos frente al 49,88% de Roberto Sánchez
La candidata derechista Keiko Fujimori ha logrado el margen suficiente para ganar la segunda vuelta de la elección presidencial de Perú y aguarda la proclamación de los resultados, después de que fuese rechazado por improcedente la solicitud del izquierdista Roberto Sánchez de anular la votación en el exterior, lo que le hubiese dado el triunfo.
Con el 99,8% del escrutinio, Fujimori obtiene el 50,11% de los votos válidos frente al 49,88% de Sánchez, con un estrecho margen entre ambos de 43.386 votos que ya no podrá ser revertido, pues quedan aproximadamente 26.200 votos por contabilizarse para ambos contendientes.
Hasta la noche del martes quedaban por escrutarse 131 actas electorales, el 0,14 % del total de 92.766 mesas electorales que se instalaron en la votación celebrada el pasado 7 de junio, y que contienen en promedio unos 200 votos para los candidatos por cada acta.
El líder del partido Juntos por el Perú anunció que no reconocerá al Gobierno de Fujimori y argumenta su solicitud de anular la votación en el exterior por considerar que, supuestamente, se vulneraron esos votos.
Los porcentajes del escrutinio se invierten si se restan los votos del exterior, de modo que Sánchez logra el 50,11% de los válidos con 38.007 sufragios más que la hija del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), que registra el 49,88%.
Sánchez sostiene que se afectó «gravemente» la votación en el exterior al exonerar a los consulados de remitir digitalmente los resultados de la votación en el exterior y enviar físicamente las actas hasta Lima para que sean escrutadas, a petición del Ministerio de Relaciones Exteriores, dirigido por el canciller Carlos Pareja, al que la izquierda considera cercano al fujimorismo, según Efe.
Asimismo, el candidato que postuló en nombre del encarcelado ex presidente Pedro Castillo (2021-2022) denunció que el traslado de las actas a Lima se hizo supuestamente sin garantías para evitar la manipulación.
«Esta irregularidad grave deviene en un fraude en desarrollo, porque se sigue contabilizando la votación llevada adelante por las oficinas consulares, pero hoy creemos que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) debe parar esta acción, por cuanto se ha transgredido la intangibilidad de la normativa electoral», ha dicho Sánchez.
En respuesta, el candidato a primer vicepresidente por el partido fujimorista, Luis Galarreta, ha afirmado que el izquierdista ha demostrado «que es antidemocrático». Galarreta ha pedido, en ese sentido, celeridad a las autoridades electorales para dar a conocer el conteo definitivo de la votación, por considerar que esa demora ofrece espacio a posiciones como las de Sánchez y apuntó que el izquierdista «está en negación».
Por su parte, la organización civil Transparencia ha rechazado las acusaciones de fraude sin evidencia y cualquier anuncio de desconocer los resultados oficiales de la elección. El organismo ha reiterado que, a partir de la observación electoral el día de la segunda vuelta, que incluyó más de 10 ciudades en el extranjero, «no encontró situación alguna que comprometa la integridad de la jornada electoral».
En la noche del martes, el Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima Centro dos declaró improcedente el recurso de Sánchez por haber sido presentado fuera de tiempo y por no haber pagado las tasas correspondientes, lo que dejó el camino libre para que Fujimori pueda ser proclamada presidenta electa por parte del JNE.
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