Delcy premia a Zapatero con la Embajada en Madrid para uno de sus fieles, Timoteo Zambrano

El Gobierno de Delcy Rodríguez ha elegido a uno de los escuderos más fieles de José Luis Rodríguez Zapatero para la Embajada de Venezuela en Madrid, según fuentes políticas y diplomáticas. Se trata del diputado Timoteo Zambrano, de 71 años, estrecho colaborador del antiguo líder del PSOE desde su primer aterrizaje en Caracas en 2015.

 El diputado, estrecho colaborador del ex presidente desde su primer aterrizaje en Caracas en 2015, relevará a Gladys Gutiérrez al frente de la sede diplomática bolivariana  

El Gobierno de Delcy Rodríguez ha elegido a uno de los escuderos más fieles de José Luis Rodríguez Zapatero para la Embajada de Venezuela en Madrid, según fuentes políticas y diplomáticas. Se trata del diputado Timoteo Zambrano, de 71 años, estrecho colaborador del antiguo líder del PSOE desde su primer aterrizaje en Caracas en 2015.

Zambrano forma parte hoy de la bancada parlamentaria Alianza Democrática, conformada por dirigentes colaboracionistas con la dictadura o directamente a sueldo de testaferros revolucionarios o empresarios boliburgueses. De los siete partidos que componen este grupo parlamentario, tres de ellos fueron intervenidos por el Tribunal Supremo para apartar a sus dirigentes opositores e imponer a prochavistas.

La Moncloa ya ha sido informado de la decisión para dar inicio al plácet diplomático, necesario para que se haga oficial el nombramiento. Si un terremoto político no lo impide, Zapatero haría match doble: tendría en la Embajada de Madrid a su viejo aliado y en la Embajada española en Caracas a Álvaro Albacete, antiguo jefe de despacho del ministro de Cultura, Ernest Urtasun (Sumar), siempre pendiente para dar respaldo a las operaciones políticas que desarrolla Zapatero en Venezuela para mantener en el poder a los hermanos Rodríguez.

Zambrano ya fue diputado tras las elecciones de 2020 gracias a su amistad con Zapatero, ya que no contaba con los votos suficientes para salir elegido. El antiguo líder del PSOE convenció a Jorge Rodríguez, hermano mayor de Delcy y jefe del órgano legislativo chavista, de la conveniencia de su presencia en el Parlamento.

En las elecciones fraudulentas del año pasado, Zambrano también sufrió de forma considerable para convertirse en uno de los 285 diputados en una Asamblea Nacional bajo control total del chavismo, con 256 parlamentarios. Pese a ello, y para corroborar su cercanía con el poder revolucionario, Zambrano fue situado al frente de la Comisión Permanente de Política Exterior, Soberanía e Integración.

Si algo destaca en la trayectoria política de Zambrano son sus constantes saltos de talanquera, término con el que se denominan en Venezuela a los cambios de partido. El futuro embajador comenzó su camaleónica carrera política en la socialdemócrata Acción Democrática, de la que llegó a ser secretario general y vicepresidente de la Internacional Socialista, que precedió a su paso por Alianza Bravo Pueblo, Polo Democrático, Un Nuevo Tiempo, Prociudadanos (donde permaneció seis meses) y Cambiemos, el movimiento ciudadano que él mismo creó y que encabeza como secretario general, donde ha contado con el apoyo de Zapatero desde el primer minuto.

Zambrano, pese a definirse como opositor, no dudó en acompañar a Delcy Rodríguez durante su gira electoral de abril, denominada peregrinaje nacional, en Maracaibo. Durante su intervención en el Teatro Baralt defendió con vehemencia la sucesión impuesta por el chavismo para encaramar a Rodríguez en el poder, pese a que incumple la Constitución.

«Estoy convencido de que estamos en un nuevo momento histórico. Una mujer está conduciendo los destinos de este país, y miren a esa mujer cómo lo está haciendo. Asistimos al modelo político y económico de Delcy Rodríguez, eso es muy importante. No podemos jugar a la inestabilidad: no es posible ponernos al lado de los que quieren voltear el Estado», subrayó el aliado del chavismo, que durante el Gobierno de Nicolás Maduro ha formado parte de casi todas las negociaciones llevadas a cabo para atornillar en el poder al dictador.

La Constitución venezolana es muy clara: ante la ausencia del presidente, quien esté al frente de la vicepresidencia (un cargo que no es de elección, como en otros países de las Américas) se convierte en presidente encargado durante tres meses, un plazo que se puede renovar una sola vez. Después se deberían convocar elecciones presidenciales en el plazo de un mes.

De concretarse la designación de Zambrano, el nuevo embajador formaría parte del grupúsculo de supuestos opositores que se han sumado a la causa de los Rodríguez, como ya ocurre con el vicecanciller Oliver Blanco o con la defensora del pueblo, Eglée González.

La entrada de Zambrano supone, a su vez, la salida de la actual embajadora en Madrid, Gladys Gutiérrez, antigua presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, cuyos magistrados, en su mayoría cercanos a la antigua pareja presidencial, pretende sustituir el chavismo reciclado con jueces que defiendan sus intereses para mantenerse en el poder.

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