<p>En todos estos años haciendo entrevistas a famosos sólo hay una respuesta recurrente ante la que me cuesta mantener la compostura. Pueden negarme la llegada a la Luna o venderme que un jeta, perdón, un <i>coach </i>dio sentido a su vida; soltarme, como si fuera ciego, que el bótox y la cirugía son ejercicio y dieta sana o, incluso, afirmar sin sonrojarse que sólo el pueblo salva al pueblo. Da igual. Sonrío, me hago el despistado y continúo hacia donde me interesa. Lo único con lo que sufro para no poner los ojos en blanco cual dibujo animado es cuando aseguran que no pueden escribir, cantar, dormir ni salir a pasear al perro debido a «lo que está sucediendo en el mundo». Sea lo que sea eso. <strong>Gaza</strong>, <strong>Ucrania</strong>, la dana, <strong>Venezuela</strong>… Todo sirve, aunque luego bien que van a las fiestas. «Es trabajo, preferiría estar llorando en la cama». Claro que sí, guapi.</p>
Me encantaría hablar sobre las películas, series y libros que nos apasionan y nos dan la vida, pero no puedo por «lo que está sucediendo en el mundo». Es muy difícil ser intenso.
En todos estos años haciendo entrevistas a famosos sólo hay una respuesta recurrente ante la que me cuesta mantener la compostura. Pueden negarme la llegada a la Luna o venderme que un jeta, perdón, un coach dio sentido a su vida; soltarme, como si fuera ciego, que el bótox y la cirugía son ejercicio y dieta sana o, incluso, afirmar sin sonrojarse que sólo el pueblo salva al pueblo. Da igual. Sonrío, me hago el despistado y continúo hacia donde me interesa. Lo único con lo que sufro para no poner los ojos en blanco cual dibujo animado es cuando aseguran que no pueden escribir, cantar, dormir ni salir a pasear al perro debido a «lo que está sucediendo en el mundo». Sea lo que sea eso. Gaza, Ucrania, la dana, Venezuela… Todo sirve, aunque luego bien que van a las fiestas. «Es trabajo, preferiría estar llorando en la cama». Claro que sí, guapi.
Bueno, pues hoy me he sentado a pergeñar esta columna y, tras un buen rato dando vueltas a posibles temas, he acabado pensando: «¿Para qué? ¿Qué sentido tiene cuando todo se está yendo a la mierda? ¿Voy a hablar de música mientras un cowboy enloquecido amenaza con quedarse un trozo de Dinamarca y a nadie le escandaliza demasiado?». Casi me da un ictus. ¡No puedo escribir por «lo que está sucediendo en el mundo»! ¿Me habré convertido en un farsante o tiene sentido?
Me gustaría contarles que vuelve ‘The Pitt’, mi serie favorita del año pasado, y los capítulos que he podido ver de la segunda temporada son aún mejores. También, que al fin puse ‘Una batalla tras otra’ y, pese a que me decepciona levemente lo caricaturesco de Sean Penn y no es Top 3 de Paul Thomas Anderson (‘Punch-Drunk Love’, ‘Pozos de ambición’ y ‘El hilo invisible’), sí me parece la mejor peli de 2025 aunque moleste a quien molesta. La mejor, pero no la más divertida; esas son ‘Sinners’ y ‘Puñales por la espalda: De entre los muertos’. Querría comentar también que el biopic de Bruce Springsteen no funciona porque sólo puedes fijarte en las lentillas oscuras y raras de Jeremy Allen White, pero sirve para reivindicar la obra maestra absoluta que es ‘Nebraska’, y confirmar que ‘Caledonian Road’ es una novela soberbia que se merece cada elogio.
Me encantaría, en definitiva, divagar sobre lo que nos apasiona y nos da la vida, esas pequeñas cosas insignificantes en el escenario apocalíptico global, pero que anda que no molan. Sin embargo, resulta que no puedo escribir por «lo que está sucediendo en el mundo», así que no tendré más remedio que encender la consola. Por cierto, el ‘Expedition 33’ es increíble. Ya sé que ahora no procede, que estamos demasiado afectados para jueguecitos, pero por si sacan un rato cuando nadie mira.
Cine
