Irán amenaza con una represión violenta de los manifestantes mientras las protestas no cesan y los muertos aumentan a 62

<p>El líder supremo de Irán ha dado a entender este viernes que <strong>las fuerzas de seguridad tomarán «medidas drásticas» contra los manifestantes</strong>, en un desafío directo a la promesa del presidente de <a href=»https://www.elmundo.es/internacional/estados-unidos.html»>Estados Unidos</a>, <a href=»https://www.elmundo.es/e/do/donald-trump.html»>Donald Trump</a>, de apoyar a quienes protestan pacíficamente, mientras el número de muertos ha aumentado a al menos 62. Las autoridades iraníes bloquearon anoche el acceso a internet en gran parte del país, en un<strong> intento frustrado de contener las protestas</strong>, que alcanzaron su punto más álgido tras casi dos semanas de movilizaciones.</p>

Seguir leyendo

 El régimen bloquea internet, pero no logra impedir la propagación de las movilizaciones  

El líder supremo de Irán ha dado a entender este viernes que las fuerzas de seguridad tomarán «medidas drásticas» contra los manifestantes, en un desafío directo a la promesa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de apoyar a quienes protestan pacíficamente, mientras el número de muertos ha aumentado a al menos 62. Las autoridades iraníes bloquearon anoche el acceso a internet en gran parte del país, en un intento frustrado de contener las protestas, que alcanzaron su punto más álgido tras casi dos semanas de movilizaciones.

Más tarde, la prensa estatal se refirió repetidamente a los manifestantes como «terroristas», preparando el terreno para una posible represión violenta como la que siguió a otras movilizaciones nacionales en los últimos años, informa AP.

Por su parte, el jefe del poder judicial de Irán, Gholamhossein Mohseni-Ejei, prometió que el castigo para los manifestantes «será decisivo, máximo y sin ninguna indulgencia legal».

Las protestas se han expandido a todas las provincias del país y aumentaron de forma drástica la noche del jueves en Teherán, donde grupos de derechos humanos detectaron más de una decena de manifestaciones simultáneas. La ira en las calles que estalló a finales de diciembre por la carestía económica ha derivado en expresiones de frustración variopintas contra la República Islámica, por la libertad de expresión y contra las alianzas de Teherán con grupos militantes de la región.

Las protestas continúan de forma desordenada y sin un claro liderazgo, aunque han aumentado a niveles de las movilizaciones de 2023, cuando murió una joven detenida por no llevar correctamente el velo islámico. Vídeos de las movilizaciones de anoche muestran una gran marcha en el bulevar Ayatolá Kashani de Teherán, con una multitud que grita consignas como «Muerte al dictador» y «Muerte a la República Islámica».

Ante este crecimiento de las protestas, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, dio a entender este viernes que las fuerzas de seguridad tomarán «medidas drásticas» contra los manifestantes, en un desafío directo a la promesa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de apoyar a quienes protestan pacíficamente, mientras el número de muertos aumentó a al menos 62.

El jefe del poder judicial de Irán, Gholamhossein Mohseni-Ejei, prometió que el castigo para los manifestantes «será decisivo, máximo y sin ninguna indulgencia legal».

Grupos de derechos humanos documentaron al menos 156 protestas a lo largo del país, casi el doble que el día anterior. Ante la escalada de tensiones, la aerolínea Turkish Airlines canceló los vuelos a Teherán previstos para este viernes. Varios vuelos previstos de aerolíneas iraníes también han sido cancelados, según datos del observatorio de vuelos Flight Radar.

La televisión estatal iraní retransmitió este viernes a una muchedumbre reunida en la capital para apoyar el régimen, con gritos de «¡Muerte a Estados Unidos!», por el apoyo de su presidente, Donald Trump, a las movilizaciones de estos días. El líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, acusó al líder estadounidense de tener las manos «manchadas con la sangre de los iraníes» por los bombardeos contra el país del pasado mes de junio y volvió a sugerir que Washington está detrás de las protestas. «Los alborotadores están destrozando sus propias calles para complacer al presidente de otro país», aseguró Jamenei en alusión a Trump, en un discurso ante la muchedumbre que coreaba eslóganes contra Estados Unidos.

La Casa Blanca no ha respondido a los comentarios de Jamenei, aunque Trump ha repetido su compromiso de atacar Irán si fallecen manifestantes, una amenaza que ha cobrado relevancia tras la operación militar de su ejército para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

image

El bloqueo de internet -documentado por el grupo de monitoreo internacional Netblocks- ha disparado las alarmas sobre una posible oleada de represión de las autoridades para contener las protestas. En las movilizaciones contra el régimen del año 2019, -desatadas tras el aumento del precio de los combustibles- las autoridades restringieron el acceso a internet antes de reprimir con fuerza el descontento social. Al menos 200 civiles murieron y más de 7.000 fueron detenidos según datos de Amnistía Internacional.

La ONG de derechos Humanos Ihr señaló que 45 manifestantes han muerto en actuaciones de las fuerzas de seguridad desde el inicio de las protestas el 28 de diciembre.

Más de 2.200 personas han sido detenidas, según otro monitor de derechos, Hrna. «Las evidencias demuestran que el alcance de la represión es cada vez más violento y extenso», declaró el director de la ONG, Mahmood Amiry-Moghaddam.

Amnistía Internacional (AI) denunció que las autoridades también han desplegado a miembros de la Guardia Revolucionaria -el cuerpo de fuerza militar más poderoso que el ejército- para reprimir las protestas en algunas partes del territorio. AI documentó el uso de rifles, cañones de agua, escopetas de perdigones y el uso de palizas para reprimir las movilizaciones. «En Irán, quienes se atreven a expresar su enojo por décadas de represión y exigen cambios fundamentales se encuentran una vez más con un patrón letal de las fuerzas de seguridad, que disparan, persiguen y arrestan a manifestantes», señala Diana Eltahawy, directora de la organización en Oriente Próximo.

Durante las movilizaciones de «Mujer, vida y libertad» de 2023, las autoridades desplegaron las fuerzas de la Guardia Revolucionaria en una ocasión, contra las regiones kurdas en el oeste del país. Su reciente actuación sugiere que el régimen podría haber aumentado la represión contra las protestas, coincidiendo con las palabras de uno de los cuerpos provinciales de la Guardia Revolucionaria, que declaró el fin de la «tolerancia» y el inicio de la persecución de «alborotadores y líderes de movimiento antiseguridad».

El presidente reformista, Masoud Pezeshkian, que ha mantenido un tono más conciliador que el líder supremo, pidió «máxima moderación» en la gestión de las manifestaciones. En un intento de apaciguar la ira, el gobierno anunció un nuevo subsidio de ayudas en efectivo para contrarrestar la galopante inflación alimentaria, con cheques de 10 millones de riales, equivalente a unos siete dólares. Las protestas estallaron a finales de año tras la caída a mínimos históricos de la moneda nacional, tras meses de inflación y cortes de electricidad y de agua constantes.

El descontento por la crisis económica ha derivado en protestas contra el régimen. En algunas movilizaciones se escuchan cánticos a favor de Reza Pahlavi, hijo del último Sha de Irán expulsado por la revolución islámica de 1979. «¡Esta es la batalla final! Pahlavi regresará. ¡Viva el sha!» gritan unos cánticos en varias protestas.

Se desconoce el alcance del apoyo a Pahlavi, residente en Estados Unidos desde hace cuatro décadas, pero éste ha aprovechado las movilizaciones para ofrecerse como candidato a liderar una transición en el país. «Gran nación de Irán, los ojos del mundo están puestos en vosotros. Salgan a las calles como un frente unido, proclamen sus demandas. Advierto a la República Islámica, a su líder, que el mundo y el presidente Donald Trump los observa de cerca», señaló anoche Pahlavi en sus redes sociales. Por su parte, el presidente estadounidense renovó ayer sus amenazas de intervenir en Irán si «asesina violentamente a manifestantes pacíficos».

Sin embargo, descartó por el momento reunirse con Pahlavi, el autoproclamado príncipe heredero, sugiriendo que Washington no está listo para respaldar a un sucesor del régimen. «No estoy seguro de que sea lo más apropiado», dijo Trump sobre un posible encuentro. «Creo que deberíamos dejar que todos salgan (los manifestantes) a ver quién sale«, declaró en el podcast The Hugh Hewitt Show.

 Internacional