El Papa León XIV asegura que la IA debe ser «desarmada»: «Cambia cómo se libra la guerra»

El Papa León XIV ha protagonizado un hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia este lunes 25 de mayo al presentar personalmente su primera encíclica, titulada ‘Magnifica Humanitas’. El documento, cuyo nombre en latín significa «Humanidad Magnífica», supone el punto de partida programático de su pontificado y se centra de forma específica en «la custodia de la persona humana en la era de la Inteligencia Artificial».

 El Papa León XIV ha protagonizado un hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia este lunes 25 de mayo al presentar personalmente su  

El Papa León XIV ha protagonizado un hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia este lunes 25 de mayo al presentar personalmente su primera encíclica, titulada ‘Magnifica Humanitas’. El documento, cuyo nombre en latín significa «Humanidad Magnífica», supone el punto de partida programático de su pontificado y se centra de forma específica en «la custodia de la persona humana en la era de la Inteligencia Artificial».

Es la primera vez que un pontífice está presente en la presentación al público de uno de sus documentos magisteriales. Durante su intervención en el Aula del Sínodo, Robert Prevost ha sido contundente al defender que «la Inteligencia Artificial debe ser desarmada». El Pontífice ha subrayado que esta herramienta exige ser «liberada de las lógicas que la convierten en un instrumento de dominación, exclusión o muerte».

El Papa ha reconocido que la elección del término es deliberada para «despertar las conciencias» ante una transformación que compara con la revolución industrial vivida en tiempos de León XIII. El texto advierte sobre la deriva hacia una «cultura violenta del poder» y pide abandonar la teoría de la «guerra justa», la cual considera que se invoca con demasiada frecuencia para justificar conflictos.

En este sentido, ha mostrado su inquietud por los «sistemas de armas cada vez más autónomos, prácticamente fuera de alcance humano para su control efectivo» y cómo la IA está cambiando «el modo en el que se están llevando a cabo los conflictos«. La encíclica pone el foco en la protección de la dignidad frente al riesgo de que el ser humano se convierta en un simple recurso que se «usa y se explota».

León XIV ha denunciado la existencia de «algoritmos que pueden bloquear el acceso a la atención médica, el empleo y la seguridad basándose en datos viciados por prejuicios». Para el Papa, la tecnología no es neutral, pues toma «el rostro de quien la concibe, la financia, la regula, la utiliza». Asimismo, el documento alerta sobre los peligros para los menores, denunciando fenómenos de «captación, chantaje y explotación sexual de menores, que se vuelven más insidiosos por el uso de perfiles falsos, de algoritmos que amplifican contactos peligrosos y de herramientas de IA capaces de manipular imágenes y vídeos».

Ante el avance del «paradigma tecnocrático», el Pontífice recuerda que «la humanidad no debe ser sustituida ni superada». A pesar de las advertencias, el Papa ha invitado a la esperanza y a no ceder ante el miedo. «No temamos a la Inteligencia Artificial sino mantengamos siempre presente la cuestión humana», ha puntualizado. La Iglesia ha manifestado su deseo de participar en los diálogos internacionales aportando una «sabiduría sobre lo humano que nuestro tiempo necesita con urgencia», defendiendo que el progreso técnico debe aprender a «servir a la vida humana». El objetivo final es que la IA sea un terreno para construir una historia desde un «horizonte de comunión» donde cada persona sea tratada como un sujeto único e insustituible.

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