La Gobernación del Huila, junto a otras instituciones y los gremios, viene trazando acciones ante la posible sequía derivada de la reducción de las precipitaciones y el aumento de temperaturas, que impactarían en el sector piscícola.
Se han implementado una serie de protocolos de respuesta que se van activando de acuerdo a los niveles del embalse: si los niveles permanecen por encima del 70%, se establece que se encuentran dentro de los parámetros y condiciones normales para la producción de tilapia; si los niveles caen por debajo del 70% y hasta el 50%, el semáforo pasa a color amarillo; por debajo de 50% y hasta el 35%, se enciende la luz naranja, y por debajo de 35%, el color pasa a rojo.
Para mantener informados a los piscicultores y, a su vez, retroalimentar la matriz con datos de campo de cada una de las unidades productivas, se implementará una plataforma tecnológica en línea, donde diariamente, se da a conocer el nivel de los embalses y se reciben variables como temperatura, PH, oxígeno disuelto, saturación de oxígeno, niveles de mortalidad de peces y hora de la toma de muestras. Hoy, a pesar de las olas de calor, el embalse del Quimbo presenta niveles de embalsamiento de agua del 73%, mientras que Betania se mantiene en un 76%.
También se propuso controlar las densidades de siembra. Y dentro de los planes de mitigación frente a una posible afectación de los peces por patógenos, se contempla la activación de protocolos de bioseguridad en las granjas, incluida la vacunación de alevinos.
–
La Gobernación del Huila, junto a otras instituciones y los gremios, viene trazando acciones ante la posible sequía derivada de la reducción de las precipitaciones y el aumento de temperaturas, que impactarían en el sector piscícola. Se han implementado una serie de protocolos de respuesta que se van activando de acuerdo a los niveles del
La Gobernación del Huila, junto a otras instituciones y los gremios, viene trazando acciones ante la posible sequía derivada de la reducción de las precipitaciones y el aumento de temperaturas, que impactarían en el sector piscícola.
Se han implementado una serie de protocolos de respuesta que se van activando de acuerdo a los niveles del embalse: si los niveles permanecen por encima del 70%, se establece que se encuentran dentro de los parámetros y condiciones normales para la producción de tilapia; si los niveles caen por debajo del 70% y hasta el 50%, el semáforo pasa a color amarillo; por debajo de 50% y hasta el 35%, se enciende la luz naranja, y por debajo de 35%, el color pasa a rojo.
Para mantener informados a los piscicultores y, a su vez, retroalimentar la matriz con datos de campo de cada una de las unidades productivas, se implementará una plataforma tecnológica en línea, donde diariamente, se da a conocer el nivel de los embalses y se reciben variables como temperatura, PH, oxígeno disuelto, saturación de oxígeno, niveles de mortalidad de peces y hora de la toma de muestras. Hoy, a pesar de las olas de calor, el embalse del Quimbo presenta niveles de embalsamiento de agua del 73%, mientras que Betania se mantiene en un 76%.
También se propuso controlar las densidades de siembra. Y dentro de los planes de mitigación frente a una posible afectación de los peces por patógenos, se contempla la activación de protocolos de bioseguridad en las granjas, incluida la vacunación de alevinos.
–
ECONOMÍA – lanacion
