A un kilo del umbral de la obesidad: los 108 kilos de Trump encienden las alarmas sobre su salud

Pesa diez kilos más que cuando comenzó la campaña electoral para la presidencia, un aumento considerable incluso para un hombre alto, y más aún teniendo en cuenta que tiene ochenta años. Lleva una vida especialmente estresante y que su estado de salud ya ha sido objeto de especulaciones en la prensa, pese a los mensajes de tranquilidad de su equipo. Donald Trump estaría a apenas un kilo del umbral de la obesidad, y las últimas fotografías parecen evidenciar también ese aumento de peso.

 Los médicos de la Casa Blanca aseguran que le han recomendado cambiar sus hábitos de vida, teniendo en cuenta su conocida afición por la comida basura y su rechazo al ejercicio físico  

Pesa diez kilos más que cuando comenzó la campaña electoral para la presidencia, un aumento considerable incluso para un hombre alto, y más aún teniendo en cuenta que tiene ochenta años. Lleva una vida especialmente estresante y que su estado de salud ya ha sido objeto de especulaciones en la prensa, pese a los mensajes de tranquilidad de su equipo. Donald Trump estaría a apenas un kilo del umbral de la obesidad, y las últimas fotografías parecen evidenciar también ese aumento de peso.

En agosto de 2023, cuando tuvo que entregarse en una prisión de Georgia tras ser imputado por sus intentos de interferir en las elecciones de 2020, Trump pesaba alrededor de 97 kilos, según informó The Washington Post. En mayo de este año, un informe médico difundido por la Casa Blanca situó su peso en 108 kilos. Con una estatura de 1,90 metros, le faltarían, según el Post, apenas «725 gramos para alcanzar el límite de la obesidad», establecido en un índice de masa corporal (IMC) de 30.

Los médicos de la Casa Blanca aseguran que le han recomendado cambiar sus hábitos de vida, teniendo en cuenta su conocida afición por la comida basura y su rechazo al ejercicio físico. Hace unas semanas, además, circuló en la prensa el rumor de que la farmacéutica Eli Lilly, fabricante de medicamentos para combatir el sobrepeso, había administrado a un misterioso «paciente cero» de 79 años las primeras dosis de un prometedor fármaco contra la obesidad, la retatrutida. Si esas especulaciones fueran ciertas y el paciente fuera realmente Donald Trump, el medicamento del futuro no habría surtido efecto.

Trump bromea con frecuencia sobre su peso e incluso ha asegurado que no quiere llevar chalecos antibalas «porque me hacen parecer gordo». En mayo, en el Despacho Oval, restó importancia a las preocupaciones sobre su peso y declaró: «Conocía a muchas personas que estaban muy pendientes de su peso, de esto y de aquello, y murieron, y yo sigo aquí. Estoy perfectamente».

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