Deportaciones a cambio de reconocimiento diplomático: los talibán piden a la UE «confianza y presencia consular» en su histórica reunión en Bruselas

La delegación de cinco representantes talibán que ayer se reunió con la Comisión Europea, así como con un total de 15 Estados miembro, pidieron a la UE reconocimiento diplomático a cambio de avanzar en las deportaciones de afganos que «hayan cometido delitos graves o que representen una amenaza para la seguridad».

 La Comisión y 15 países reciben a una delegación del régimen para negociar y acelerar la deportación de afganos que «hayan cometido delitos graves o que representen una amenaza para la seguridad»  

La delegación de cinco representantes talibán que ayer se reunió con la Comisión Europea, así como con un total de 15 Estados miembro, pidieron a la UE reconocimiento diplomático a cambio de avanzar en las deportaciones de afganos que «hayan cometido delitos graves o que representen una amenaza para la seguridad».

«Ha sido una visita histórica, ya que es la primera vez que una delegación del Emirato Islámico visitó la UE y mantuvo conversaciones con Estados miembros en Bruselas», expuso Abdul Qahar Balkhi, portavoz del Ministerio de Exteriores talibán, que encabezó la delegación. Y explicó que para el régimen es una prioridad «reiniciar servicios consulares de amplio alcance para afganos en la zona de la UE, incluida la necesidad de medidas de creación de confianza, presencia consular y un proceso de retorno digno».

La exigencia talibán se debe a que Alemania es el único país de la UE que ha reconocido y aceptado a diplomáticos nombrados por el régimen. En la inmensa mayoría de embajadas afganas restantes, la gestión sigue correspondiendo a cargos que fueron designados antes de 2021, esto es, antes de que llegasen al poder. Pero los fundamentalistas quieren más presencia, más reconocimiento y más capacidad diplomática.

La visita de los talibán a Bruselas ha sido muy, muy polémica. Muchas voces en la capital comunitaria consideran que la Comisión ha cometido un gran error al recibir a los representantes afganos, que no se debe tener ningún tipo de interlocución con un régimen que no respeta los derechos fundamentales y que incurre en persecución y exclusión sistemáticas sobre mujeres y niñas. Que esto es algo impropio de la UE y que va contra sus valores.

Ante esta presión, el Ejecutivo comunitario ha intentado ser especialmente cauto e, incluso, un tanto opaco. En primer lugar, evitaron confirmar la reunión cuando desde Kabul ya se había anunciado que la delegación estaba camino de Bruselas. Y, después, no ofrecieron detalles sobre el contenido de la cita ni cuáles son esos 15 representantes de diferentes Estados miembro que también estuvieron en la cita. Pero en lo que sí han esforzado sobremanera desde la Comisión es en dejar claro que esta cita es consecuencia directa de la petición de las capitales. Que no es que la presidenta la Ursula von der Leyen haya ordenado iniciar los contactos por voluntad propia.

«Los ministros de 20 Estados miembro y países asociados al espacio Schengen solicitaron a la Comisión, mediante una carta conjunta enviada en octubre de 2025, que coordinara a nivel de la UE los contactos técnicos sobre retorno y readmisión con Afganistán, subrayando que la devolución de personas que hayan cometido delitos graves o que representen una amenaza para la seguridad es una prioridad», recordó ayer un portavoz de la Ejecutivo comunitario. Entre esos países están Alemania, Bélgica, Países Bajos, Polonia o Italia.

«Para avanzar en estas conversaciones, los servicios de la Comisión y Suecia copresidieron hoy [por ayer] en Bruselas una reunión a nivel técnico con representantes, también a nivel técnico, de las autoridades de facto afganas responsables de los asuntos de retorno y readmisión», incidió.

Y sobre la propia reunión, apenas apuntó que . «participaron 15 Estados miembros, lo que permitió dar continuidad a las conversaciones técnicas mantenidas en enero de 2026 en Kabul, especialmente en lo relativo a la identificación de las personas retornadas, la expedición de documentos de viaje y su regreso». «El foco de las discusiones estuvo puesto en las personas que han cometido delitos graves y que representan una amenaza para la seguridad«, añadió.

La cita con los talibán se produce, además, en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias en la UE. Los países ya han acordado medidas como los centros de retorno fuera de la UE, que cuando fueron inicialmente planteadas se antojaba como una solución totalmente extremista y que ahora es ya una norma. En apenas dos años. Y desde algunas delegaciones señalan que podrían ser una realidad ya este mismo ejercicio o, como muy tarde, en 2027. Es lo que ha votado la población europea, y eso incluye tener conversaciones con un régimen totalitario y misógino como el de los talibán para tratar de acelerar la salida de inmigrantes afganos.

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