Von der Leyen anuncia su voluntad de prohibir las redes sociales a menores de 13 años

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo la presentación de la «EU Kids Act» o Ley del Niño europea para restringir el acceso de los menores a las redes sociales. La propuesta plantea prohibir totalmente el uso de estas plataformas a los menores de 13 años y establecer un acceso limitado entre los 13 y los 15 años en toda la Unión Europea. Durante su intervención en el Debate sobre el Estado de la Unión, la dirigente comunitaria ha asegurado que «Es hora de que Europa actúe» para responder a la presión de países como España y Francia, que reclaman una edad mínima de acceso para proteger a la infancia frente a los riesgos digitales.

 La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo la presentación de la «EU Kids Act»  

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo la presentación de la «EU Kids Act» o Ley del Niño europea para restringir el acceso de los menores a las redes sociales. La propuesta plantea prohibir totalmente el uso de estas plataformas a los menores de 13 años y establecer un acceso limitado entre los 13 y los 15 años en toda la Unión Europea. Durante su intervención en el Debate sobre el Estado de la Unión, la dirigente comunitaria ha asegurado que «Es hora de que Europa actúe» para responder a la presión de países como España y Francia, que reclaman una edad mínima de acceso para proteger a la infancia frente a los riesgos digitales.

La nueva legislación europea establecerá un enfoque gradual y diferenciado que garantice un nivel de protección adaptado a cada franja de edad. Para los menores de entre 13 y 15 años, el acceso estará restringido a «mini cuentas» instaladas y vigiladas por los padres, acompañadas de ajustes que limiten el uso en las plataformas. A partir de los 15 años, los adolescentes podrán acceder sin vigilancia parental, aunque hasta los 18 deberán navegar bajo un modelo de seguridad reforzada y diseño adaptado.

Von der Leyen ha defendido la urgencia de regular las grandes plataformas tecnológicas al evocar el suicidio de Oléa, una menor belga de 14 años que fue víctima de acoso en línea. Ante la Eurocámara, la presidenta del Ejecutivo comunitario ha afirmado: «Soy consciente de que el poder de los gigantes tecnológicos parece abrumador e imposible de revertir. Y no estoy de acuerdo. No tenemos que aceptar funciones adictivas y no tenemos que aceptar que los niños sean expuestos a contenidos cada vez más extremos». Tras sentenciar con un «Ya basta», ha subrayado que «Europa tiene el poder para actuar y dictar nuestras propias reglas» a las multinacionales tecnológicas. Además, ha anunciado que en otoño se presentará una propuesta de Ley de Equidad Digital para combatir los diseños adictivos que perjudican a todos los usuarios.

El texto legal elaborado por la Comisión Europea no se limitará a las redes sociales, sino que prevé ampliar su alcance a los videojuegos, las tiendas de aplicaciones y los sistemas de inteligencia artificial, incluidos los acompañantes virtuales. Esta medida complementa el Reglamento de Servicios Digitales y el Reglamento General de Protección de Datos, en el cual se ha apoyado España para fijar límites de acceso. Asimismo, el Reglamento de IA prohíbe desde febrero de 2025 los sistemas que explotan vulnerabilidades por razón de edad.

No obstante, la eficacia técnica de la prohibición representa el obstáculo más relevante para los expertos. Las pruebas realizadas en Australia, donde se excluye a menores de 16 años, demostraron que más de ocho de cada diez menores continuaron utilizando las plataformas con la misma frecuencia mediante el uso de redes privadas virtuales (VPN). Sobre este reto, la investigadora Miriam Buiten, del Centro sobre la Regulación en Europa, ha advertido: «Creo que deberíamos verlo como una especie de carrera armamentística: se desarrollan mejores medidas de verificación, y luego los menores y otros encuentran formas de sortearlas de nuevo».

Entre las cuestiones aún por definir figura si la norma se aprobará mediante directiva o reglamento, siendo esta última la opción preferida por varios países por su armonización directa. Países como España y Países Bajos han remitido una carta a la Comisión pidiendo evaluar el impacto de la prohibición en derechos fundamentales como la libertad de expresión y la protección de datos. En este contexto, Buiten ha planteado las dudas sobre la idoneidad de la medida al cuestionar: «Primero, ¿estamos siquiera de acuerdo en que este tipo de prohibición es adecuada en sí misma? Y segundo, ¿corresponde específicamente a la UE llevarla a cabo?». Por su parte, la investigadora Elizabeth Kuiper ha señalado que «Fijar una edad mínima no basta» y ha reclamado exigir cambios estructurales en el diseño de los algoritmos. De este modo, «Queda por determinar si realmente queremos esta prohibición, sopesando los derechos en juego, y luego la cuestión aparte de si puede aplicarse de manera efectiva», según ha concluido Buiten.

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