Trump habría aceptado un «modelo Chipre» para Groenlandia, según la prensa alemana

<p>El acuerdo que habría permitido a Estados Unidos dar marcha atrás tanto en sus amenazas de hacerse con Groenlandia «por las buenas o por las malas» como en su anuncio de imponer aranceles punitivos a varios países europeos pasa, según la prensa alemana, por una solución de alto calado: la cesión de soberanía sobre determinadas bases militares en la isla al estilo de las áreas británicas en Chipre.<br><br>Según publica en exclusiva el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), Washington y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, habrían alcanzado un entendimiento para que Estados Unidos asuma el control de instalaciones militares en Groenlandia siguiendo el denominado «modelo Chipre», es decir, <strong>no como simples bases en territorio ajeno, sino como enclaves bajo soberanía propia</strong>.<br><br>Trump comunicó en su red Truth Social que, tras una «reunión muy productiva» con Rutte en Davos, ambos habían creado «el marco para un futuro acuerdo sobre Groenlandia y, en realidad, sobre toda la región ártica». Poco después, el presidente estadounidense retiró los aranceles punitivos anunciados contra ocho países europeos, entre ellos Alemania.<br><br>Fuentes de la OTAN citadas por FAZ aseguran que la propuesta llevada por Rutte incluye, además de una nueva misión de vigilancia de la Alianza en el Alto Norte, que Estados Unidos asuma el control de bases en Groenlandia. Dos fuentes aliadas confirmaron al periódico que el plan se inspira explícitamente en el estatus de Akrotiri y Dhekelia en Chipre,<strong> territorios que permanecieron bajo soberanía británica tras la independencia chipriota en 1960 </strong>y que se administran como «Sovereign Base Areas».<br><br>Actualmente, Estados Unidos solo mantiene una instalación en Groenlandia, la Pituffik Space Base (antigua Thule), dependiente del Mando Espacial. Durante la Guerra Fría llegó a operar hasta 17 emplazamientos en la isla. Tanto Copenhague como Nuuk se han mostrado en principio abiertos a un aumento de la presencia militar estadounidense, algo que ya permitiría el acuerdo bilateral de 2004.<br><br>El ministro de Exteriores danés, <strong>Lars Løkke Rasmussen, celebró que Trump descartara una ocupación violenta de Groenlandia </strong>y «pausara» la guerra comercial, e instó a buscar una fórmula que tenga en cuenta las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos en el Ártico sin cruzar las «líneas rojas» del Reino de Dinamarca. Según FAZ, Rutte ya había abordado este plan esta semana en Bruselas con responsables daneses y groenlandeses, en conversaciones que fuentes aliadas calificaron de «positivas».</p>

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 Washington y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, habrían alcanzado un entendimiento para que Estados Unidos asuma el control de instalaciones militares en Groenlandia no como simples bases en territorio ajeno, sino como enclaves bajo soberanía propia  

El acuerdo que habría permitido a Estados Unidos dar marcha atrás tanto en sus amenazas de hacerse con Groenlandia «por las buenas o por las malas» como en su anuncio de imponer aranceles punitivos a varios países europeos pasa, según la prensa alemana, por una solución de alto calado: la cesión de soberanía sobre determinadas bases militares en la isla al estilo de las áreas británicas en Chipre.

Según publica en exclusiva el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), Washington y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, habrían alcanzado un entendimiento para que Estados Unidos asuma el control de instalaciones militares en Groenlandia siguiendo el denominado «modelo Chipre», es decir, no como simples bases en territorio ajeno, sino como enclaves bajo soberanía propia.

Trump comunicó en su red Truth Social que, tras una «reunión muy productiva» con Rutte en Davos, ambos habían creado «el marco para un futuro acuerdo sobre Groenlandia y, en realidad, sobre toda la región ártica». Poco después, el presidente estadounidense retiró los aranceles punitivos anunciados contra ocho países europeos, entre ellos Alemania.

Fuentes de la OTAN citadas por FAZ aseguran que la propuesta llevada por Rutte incluye, además de una nueva misión de vigilancia de la Alianza en el Alto Norte, que Estados Unidos asuma el control de bases en Groenlandia. Dos fuentes aliadas confirmaron al periódico que el plan se inspira explícitamente en el estatus de Akrotiri y Dhekelia en Chipre, territorios que permanecieron bajo soberanía británica tras la independencia chipriota en 1960 y que se administran como «Sovereign Base Areas».

Actualmente, Estados Unidos solo mantiene una instalación en Groenlandia, la Pituffik Space Base (antigua Thule), dependiente del Mando Espacial. Durante la Guerra Fría llegó a operar hasta 17 emplazamientos en la isla. Tanto Copenhague como Nuuk se han mostrado en principio abiertos a un aumento de la presencia militar estadounidense, algo que ya permitiría el acuerdo bilateral de 2004.

El ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, celebró que Trump descartara una ocupación violenta de Groenlandia y «pausara» la guerra comercial, e instó a buscar una fórmula que tenga en cuenta las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos en el Ártico sin cruzar las «líneas rojas» del Reino de Dinamarca. Según FAZ, Rutte ya había abordado este plan esta semana en Bruselas con responsables daneses y groenlandeses, en conversaciones que fuentes aliadas calificaron de «positivas».

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