“El Huila no puede quedarse sin un senador propio”

A pocas horas de que se abran las urnas, la candidata al Senado, María Lucía Villalba, hizo un alto en el agitado recorrido que la llevó por los 37 municipios del Huila y varias regiones del país para atender a LA NACIÓN. Con una mezcla de gratitud por la acogida recibida y preocupación por la multicrisis que enfrenta el país, la exconsejera presidencial del Nuevo Liberalismo hace un llamado a los huilenses a no perder su representación directa en el Senado.

¿Qué balance hace de la campaña? 

Estoy contenta y agradecida por la acogida en el Huila. Recorrimos dos veces los 37 municipios, visitamos veredas y corregimientos. Fue una campaña de cercanía, escuchando a la gente y mostrando nuestra trayectoria.

Necesitamos despolarizar el debate. El país está fragmentado y requiere liderazgos que discutan los problemas estructurales. El próximo Congreso enfrentará una multicrisis en seguridad, salud y finanzas. Debemos proponer una agenda de esperanza. Eso quiero hacer: defender los intereses del Huila en el Senado. Este mensaje es clave porque el Huila no puede quedarse sin un senador propio.

 ¿En qué regiones estuvo, además del Huila? ¿Qué encontró? ¿Qué le dice la gente?

He estado en Bogotá, donde he desarrollado parte de mi vida profesional, y en Cundinamarca, Tolima, Caquetá, Valle y Santander. En cada región encuentro diferentes preocupaciones, pero hay dos que son comunes.

La primera es la inseguridad. El secuestro aumentó 50%, la extorsión 70% y crece el reclutamiento de menores. La semana pasada conocimos un informe que revela 5.000 nuevos miembros de grupos al margen de la ley. Colombia está nadando en coca, acercándose a las 300.000 hectáreas, combustible para estos grupos. Necesitamos un esfuerzo conjunto entre Gobierno, Congreso y sociedad civil para devolver capacidades de inteligencia y cooperación a la Fuerza Pública, de la mano de inversión social.

La segunda preocupación creciente es la crisis de salud. Lo sucedido en el Huila con el niño Kevin en Palestina es inadmisible. Hace 30 años no moría un paciente por hemofilia en Colombia. El sistema que teníamos no era perfecto, pero respondía: después de la pandemia, nadie quedó con deudas y todos recibieron atención. Hoy vemos retrasos en medicamentos y citas médicas.

Este año debemos discutir una reforma a la salud e inyectarle recursos. Expertos calculan que superar esta crisis costará 30 billones de pesos. Hay que eliminar la integración vertical, donde las EPS son juez y parte, y acabar con la corrupción. Debemos recuperar el sistema porque de él depende la gente que no tiene prepagada, la gente que necesita que su EPS le entregue los medicamentos oportunamente.

Hablando sobre la dinámica electoral de mañana, ¿qué cuentas está haciendo para llegar al Senado? 

Mi esfuerzo se ha enfocado en el Huila, porque la gran preocupación es quedarnos sin un senador propio. Eso significa perder vocería en la mesa donde se toman las decisiones que influyen en el desarrollo regional: proyectos de ley, Plan Nacional de Desarrollo, priorización de proyectos y partidas presupuestales. Es fundamental tener una vocería propia allí.

En Bogotá también he hecho campaña, porque para Senado nunca se sabe cuántos votos se necesitan; la cifra repartidora varía cada año. Estas elecciones estarán muy movidas por la polarización. Ojalá la gente salga a votar, conozca la trayectoria y las manos limpias de los candidatos.

Necesitamos estar por encima de 75.000 votos para obtener la curul. La invitación a los huilenses es a que apoyen a una candidata con trayectoria, manos limpias, sensibilidad social y vocación de servicio.

¿Por qué usted en estas elecciones se presenta en la lista del Nuevo liberalismo?

Por varias razones. Primero, por mi cercanía profesional a ese partido. Segundo, porque los postulados de Luis Carlos Galán están más vivos que nunca. Este sigue siendo un país injusto que debe avanzar hacia la igualdad en derechos, deberes y oportunidades, pero haciéndolo con respeto a las reglas de juego y al sector productivo, que sostiene al país. Solo con crecimiento económico logramos movilidad y política social sostenible. También porque es un partido con futuro, donde quiero construir.

¿Cuál es la meta al interior del Nuevo Liberalismo?

Es un partido pequeño, recuperó su personería jurídica hace 4 años. Va en coalición con el Mira y Dignidad y Compromiso para asegurar el umbral del 3%. Los cálculos internos hablan de 7 senadores para la coalición.

¿Qué posición tiene sobre la Gran Consulta?

Estoy con la gran consulta. Este país polarizado necesita una tercería. Requerimos unir el país y esa propuesta de unidad está en la gran consulta, con Juan Manuel Galán como candidato. Los extremos solo seguirán fragmentando. Necesitamos salir de ese bucle de polarización y violencia, concentrarnos en solucionar los problemas de la gente con liderazgos modernos capaces de unir, dejando a un lado el ego, la vanidad.

 ¿Usted cree que, a partir de mañana en la noche, una vez se anuncie el ganador de esa gran consulta, el rumbo de la carrera presidencial va a cambiar?

Los dos punteros son los extremos, pero hay posibilidad de crecer en el centro. Hay gente cansada que no cree en aniquilar al enemigo para obtener réditos políticos. El centro suma cerca del 40%. Si la consulta tiene una votación masiva, llega con fuerza y puede reajustar el escenario presidencial.

¿Cuál es su mensaje para los huilenses a pocas horas de las elecciones?

Quiero invitarlos a que me apoyen. He trabajado en el territorio socializando mi trayectoria, mis manos limpias, mis propuestas. Quiero llegar al Senado a representar los altos intereses del Huila, los proyectos que necesitamos para avanzar y desarrollarnos. Esa será mi agenda durante cuatro años: defender al Huila. Pido que me acompañen mañana 8 de marzo votando por el 6 del Nuevo Liberalismo en la coalición ¡Ahora Colombia!. Estaré haciendo las cosas bien, con manos limpias y trabajo de sol a sol por este departamento.

En medio de esta campaña ha surgido toda clase de portales de origen clandestino, fake news y encuestas falsas, ¿le sorprendió eso?

De los ataques no me sorprendo. Cuando una campaña crece, los demás buscan ponerle el palo en la rueda. Pero estoy tranquila haciendo lo mío. De mí no se puede decir nada: tengo una hoja de vida sin tacha, dedicada al servicio público, haciendo las cosas bien. Trabajo con la convicción de que es posible transformar la vida de miles de personas. Por eso me metí en política, porque el país vive un momento complicado y hay que ponerle el pecho. Trato de no pararle bolas a los ataques, sobre todo cuando vienen de la clandestinidad, sin rostro. Me concentro en contar mi trayectoria y las propuestas con las que quiero llegar al Senado.

¿Qué les dice a quienes la critican por ser la hija del Gobernador del Huila?

Ese es el único ataque que han encontrado, porque a mi hoja de vida no le hallan nada. Me siento orgullosa de ser hija de mi papá, un hombre con 50 años de vida pública, sin ningún escándalo, un ejecutor que ha estado en momentos complejos como la crisis cafetera de 1999. Pero él es él y yo soy yo. Tengo mi propia hoja de vida, construida con esfuerzo, y eso es lo que ofrezco a los huilenses: mi trayectoria, mi vocación de servicio y mis ganas de trabajar por este departamento.

 A pocas horas de que se abran las urnas, la candidata al Senado, María Lucía Villalba, hizo un alto en el agitado recorrido que la llevó por los 37 municipios del Huila y varias regiones del país para atender a LA NACIÓN. Con una mezcla de gratitud por la acogida recibida y preocupación por la multicrisis  

A pocas horas de que se abran las urnas, la candidata al Senado, María Lucía Villalba, hizo un alto en el agitado recorrido que la llevó por los 37 municipios del Huila y varias regiones del país para atender a LA NACIÓN. Con una mezcla de gratitud por la acogida recibida y preocupación por la multicrisis que enfrenta el país, la exconsejera presidencial del Nuevo Liberalismo hace un llamado a los huilenses a no perder su representación directa en el Senado.

¿Qué balance hace de la campaña? 

Estoy contenta y agradecida por la acogida en el Huila. Recorrimos dos veces los 37 municipios, visitamos veredas y corregimientos. Fue una campaña de cercanía, escuchando a la gente y mostrando nuestra trayectoria.

Necesitamos despolarizar el debate. El país está fragmentado y requiere liderazgos que discutan los problemas estructurales. El próximo Congreso enfrentará una multicrisis en seguridad, salud y finanzas. Debemos proponer una agenda de esperanza. Eso quiero hacer: defender los intereses del Huila en el Senado. Este mensaje es clave porque el Huila no puede quedarse sin un senador propio.

 ¿En qué regiones estuvo, además del Huila? ¿Qué encontró? ¿Qué le dice la gente?

He estado en Bogotá, donde he desarrollado parte de mi vida profesional, y en Cundinamarca, Tolima, Caquetá, Valle y Santander. En cada región encuentro diferentes preocupaciones, pero hay dos que son comunes.

La primera es la inseguridad. El secuestro aumentó 50%, la extorsión 70% y crece el reclutamiento de menores. La semana pasada conocimos un informe que revela 5.000 nuevos miembros de grupos al margen de la ley. Colombia está nadando en coca, acercándose a las 300.000 hectáreas, combustible para estos grupos. Necesitamos un esfuerzo conjunto entre Gobierno, Congreso y sociedad civil para devolver capacidades de inteligencia y cooperación a la Fuerza Pública, de la mano de inversión social.

La segunda preocupación creciente es la crisis de salud. Lo sucedido en el Huila con el niño Kevin en Palestina es inadmisible. Hace 30 años no moría un paciente por hemofilia en Colombia. El sistema que teníamos no era perfecto, pero respondía: después de la pandemia, nadie quedó con deudas y todos recibieron atención. Hoy vemos retrasos en medicamentos y citas médicas.

Este año debemos discutir una reforma a la salud e inyectarle recursos. Expertos calculan que superar esta crisis costará 30 billones de pesos. Hay que eliminar la integración vertical, donde las EPS son juez y parte, y acabar con la corrupción. Debemos recuperar el sistema porque de él depende la gente que no tiene prepagada, la gente que necesita que su EPS le entregue los medicamentos oportunamente.

Hablando sobre la dinámica electoral de mañana, ¿qué cuentas está haciendo para llegar al Senado? 

Mi esfuerzo se ha enfocado en el Huila, porque la gran preocupación es quedarnos sin un senador propio. Eso significa perder vocería en la mesa donde se toman las decisiones que influyen en el desarrollo regional: proyectos de ley, Plan Nacional de Desarrollo, priorización de proyectos y partidas presupuestales. Es fundamental tener una vocería propia allí.

En Bogotá también he hecho campaña, porque para Senado nunca se sabe cuántos votos se necesitan; la cifra repartidora varía cada año. Estas elecciones estarán muy movidas por la polarización. Ojalá la gente salga a votar, conozca la trayectoria y las manos limpias de los candidatos.

Necesitamos estar por encima de 75.000 votos para obtener la curul. La invitación a los huilenses es a que apoyen a una candidata con trayectoria, manos limpias, sensibilidad social y vocación de servicio.

¿Por qué usted en estas elecciones se presenta en la lista del Nuevo liberalismo?

Por varias razones. Primero, por mi cercanía profesional a ese partido. Segundo, porque los postulados de Luis Carlos Galán están más vivos que nunca. Este sigue siendo un país injusto que debe avanzar hacia la igualdad en derechos, deberes y oportunidades, pero haciéndolo con respeto a las reglas de juego y al sector productivo, que sostiene al país. Solo con crecimiento económico logramos movilidad y política social sostenible. También porque es un partido con futuro, donde quiero construir.

¿Cuál es la meta al interior del Nuevo Liberalismo?

Es un partido pequeño, recuperó su personería jurídica hace 4 años. Va en coalición con el Mira y Dignidad y Compromiso para asegurar el umbral del 3%. Los cálculos internos hablan de 7 senadores para la coalición.

¿Qué posición tiene sobre la Gran Consulta?

Estoy con la gran consulta. Este país polarizado necesita una tercería. Requerimos unir el país y esa propuesta de unidad está en la gran consulta, con Juan Manuel Galán como candidato. Los extremos solo seguirán fragmentando. Necesitamos salir de ese bucle de polarización y violencia, concentrarnos en solucionar los problemas de la gente con liderazgos modernos capaces de unir, dejando a un lado el ego, la vanidad.

 ¿Usted cree que, a partir de mañana en la noche, una vez se anuncie el ganador de esa gran consulta, el rumbo de la carrera presidencial va a cambiar?

Los dos punteros son los extremos, pero hay posibilidad de crecer en el centro. Hay gente cansada que no cree en aniquilar al enemigo para obtener réditos políticos. El centro suma cerca del 40%. Si la consulta tiene una votación masiva, llega con fuerza y puede reajustar el escenario presidencial.

¿Cuál es su mensaje para los huilenses a pocas horas de las elecciones?

Quiero invitarlos a que me apoyen. He trabajado en el territorio socializando mi trayectoria, mis manos limpias, mis propuestas. Quiero llegar al Senado a representar los altos intereses del Huila, los proyectos que necesitamos para avanzar y desarrollarnos. Esa será mi agenda durante cuatro años: defender al Huila. Pido que me acompañen mañana 8 de marzo votando por el 6 del Nuevo Liberalismo en la coalición ¡Ahora Colombia!. Estaré haciendo las cosas bien, con manos limpias y trabajo de sol a sol por este departamento.

En medio de esta campaña ha surgido toda clase de portales de origen clandestino, fake news y encuestas falsas, ¿le sorprendió eso?

De los ataques no me sorprendo. Cuando una campaña crece, los demás buscan ponerle el palo en la rueda. Pero estoy tranquila haciendo lo mío. De mí no se puede decir nada: tengo una hoja de vida sin tacha, dedicada al servicio público, haciendo las cosas bien. Trabajo con la convicción de que es posible transformar la vida de miles de personas. Por eso me metí en política, porque el país vive un momento complicado y hay que ponerle el pecho. Trato de no pararle bolas a los ataques, sobre todo cuando vienen de la clandestinidad, sin rostro. Me concentro en contar mi trayectoria y las propuestas con las que quiero llegar al Senado.

¿Qué les dice a quienes la critican por ser la hija del Gobernador del Huila?

Ese es el único ataque que han encontrado, porque a mi hoja de vida no le hallan nada. Me siento orgullosa de ser hija de mi papá, un hombre con 50 años de vida pública, sin ningún escándalo, un ejecutor que ha estado en momentos complejos como la crisis cafetera de 1999. Pero él es él y yo soy yo. Tengo mi propia hoja de vida, construida con esfuerzo, y eso es lo que ofrezco a los huilenses: mi trayectoria, mi vocación de servicio y mis ganas de trabajar por este departamento.

 POLÍTICA – lanacion