La caída del precio del dólar frente al peso colombiano está dejando en evidencia un choque de percepciones entre los analistas económicos más influyentes del país. En realidad, “nadie sabe exactamente cómo se explican los comportamientos de las tasas de cambio”, dijo el gerente del Emisor.
@cate_manchola
La discusión sobre el comportamiento del dólar se ha incrementado en nuestro país y ahora los análisis de los economistas comienzan a chocar. Las propuestas para hacerle frente y evitar mayores estragos en sectores como el cafetero y la piscicultura también son disímiles.
Para hoy, la Tasa de Cambio Representativa del Mercado continúa muy cerca de los tres mil pesos y se ubica en $3.056,51, según la Superintendencia Financiera. Hace más de siete años, el costo del billete verde en nuestro país no estaba tan barato, pero además, es la rapidez con que se ha depreciado lo que ha disparado aún más las alertas, tanto en los sectores que ganan como en los que pierden con esta coyuntura.
El gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, Felipe Campos, es uno de los que criticó algunas percepciones sobre lo que está detrás de la devaluación y, además, apuntó la suya.
“Decir que el dólar baja por narcotráfico —argumento de derecha— o por las altas tasas del BanRep — argumento de algunos expertos económicos y sectores de izquierda— tiene poco sustento”, afirmó.
Desde su visión, “lo que estamos viendo es una entrada masiva de inversionistas apostándole al mayor giro hacia la ortodoxia económica en Latinoamérica desde Argentina. Su permanencia abajo dependerá de si este giro es real o no”.
El rol del Emisor
Contrario a Campos, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Bruce Mac Master, es uno de los que considera que las altas tasas de interés del Banco de la República sí explican parte de la devaluación del dólar.
“El dólar está llegando a niveles de $3.000, lo que sin duda alguna nos pone en una situación muy compleja. Nos quita competitividad como exportadores, les afecta significativamente los ingresos a los exportadores cuando los convierten a pesos. La razón: la masiva entrada de capitales que se está generando en razón de la altísima tasa de interés”.
Por eso, para el dirigente gremial, entre las acciones que se deben tomar está el que el Banco de la República baje las tasas de interés, una propuesta que ha sido controvertida. “Es muy importante que las tasas de interés en Colombia nos permitan oxigenar la economía”, subrayó.
Mac Master es consciente de que el rol del Emisor es otro. “Es cierto que el Banco de la República tiene una función vital de controlar la inflación. La hemos defendido en el pasado. Pero en este momento estamos teniendo un problema macroeconómico aún más grande y es el de que eventualmente perdamos capacidades en nuestro aparato productivo”, argumentó.
Factores globales
De otro lado, para David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, ciertamente este panorama tiene que ver más con factores de orden global y algunos de tipo regional. “El análisis pasa por factores globales, de dólar débil en el mundo, monedas de la región que también se han venido fortaleciendo. A nivel doméstico llegan recursos (vía remesas) buscando rentabilidad. Y un cambio en la corriente política que también atrae inversiones. Esos serían los factores”, dijo.
La intervención en esta coyuntura por parte del Banco de la República y del Gobierno Nacional está por verse, apuntó.
El director de Investigaciones Económicas de Alianza Fiduciaria, Carlos Velásquez también hace su propio análisis. La tasa de cambio que estamos viendo “obedece tanto a la caída del riesgo soberano, que los inversionistas perciben de Colombia. Como a la expectativa de mayores flujos de inversión. Así como de recursos en dólares para financiar las obligaciones del Gobierno”.
Recalcó que es claro que, aun cuando la apreciación del peso atenúa las presiones inflacionarias, “reduce la deuda del Gobierno y facilita la adquisición de maquinaria a las empresas, también afecta a los exportadores al limitar su competitividad”.
Por eso, “los exportadores podrán utilizar mecanismos idóneos como las coberturas cambiarias, que mitigan los riesgos, a la vez que deberán revisar sus estructuras de costos, para así optimizarlas”. Que EE.UU. baje los aranceles también ayudaría. Mientras que utilizar Certificados de Reembolso Tributario (CERT) para reducir las pérdidas de los exportadores es poco viable, debido a la crisis fiscal del gobierno.
Emisor “no debe intervenir”
Contrario a Bruce Mac Master, no ve con buenos ojos que el Banco de la República se inmiscuya en este tema. “El Banco de la República debe velar principalmente por preservar la capacidad adquisitiva de los hogares y combatir la inflación, como lo viene haciendo, no debe intervenir de manera significativa en el mercado cambiario. La evidencia empírica muestra la inconveniencia de las intervenciones encaminadas a cambiar el comportamiento de la tasa de cambio”, advirtió.
En esa misma línea, para el economista y CEO de Lumen Economic Intelligence, Luis Fernando Mejía, “no es una buena idea convertir la tasa de cambio en un objetivo de política pública para proteger a sectores perjudicados por la apreciación del peso, varios de los cuales, además, se beneficiaron enormemente cuando el dólar estuvo por encima de $4.500”.
Para el experto, “eso introduciría un problema importante de riesgo moral, al generar la expectativa de que el Estado debe proteger a las empresas frente al riesgo cambiario, reduciendo los incentivos para diversificar mercados y fuentes de ingresos, aumentar la productividad y utilizar adecuadamente mecanismos de cobertura”.
No hay certidumbre
Realmente, conocer la razón real detrás de la caída del dólar es imposible.
Tras la discusión sobre política monetaria del mes pasado, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar dijo en rueda de prensa que todos somos ignorantes sobre los factores.
“Sobre la pregunta de qué explica la apreciación yo, realmente, quisiera responder diciendo: somos ignorantes sobre el tema. Y somos ignorantes en el Banco de la República y en el mundo. Nadie sabe exactamente cómo se explican los comportamientos de las tasas de cambio. Cuando se aprecia el dólar, cuando se deprecia el euro, puede haber muchísimos factores que actúan ahí. Los economistas tratan de buscar explicaciones, algunas funcionan, otras no. Lo más importante en este punto es reconocer que no hay una explicación clara”.
Sin embargo, también dijo que factores como la caída en la percepción del riesgo país, que es medible, pueden “estar vinculados con las presiones sobre la tasa de cambio. Y puede haber también elementos asociados al comportamiento de la tasa de interés de política y del diferencial de la tasa de interés de política de Colombia frente a la del resto del mundo, cuya magnitud relativa frente a los otros factores es muy difícil de estimar”.
“Realmente, repito, hay una incertidumbre. Una dificultad para explicar que se da en Colombia como en cualquier otro país del mundo”, aseguró.
–
La caída del precio del dólar frente al peso colombiano está dejando en evidencia un choque de percepciones entre los analistas económicos más influyentes del país. En realidad, “nadie sabe exactamente cómo se explican los comportamientos de las tasas de cambio”, dijo el gerente del Emisor. @cate_manchola La discusión sobre el comportamiento del dólar se
La caída del precio del dólar frente al peso colombiano está dejando en evidencia un choque de percepciones entre los analistas económicos más influyentes del país. En realidad, “nadie sabe exactamente cómo se explican los comportamientos de las tasas de cambio”, dijo el gerente del Emisor.
@cate_manchola
La discusión sobre el comportamiento del dólar se ha incrementado en nuestro país y ahora los análisis de los economistas comienzan a chocar. Las propuestas para hacerle frente y evitar mayores estragos en sectores como el cafetero y la piscicultura también son disímiles.
Para hoy, la Tasa de Cambio Representativa del Mercado continúa muy cerca de los tres mil pesos y se ubica en $3.056,51, según la Superintendencia Financiera. Hace más de siete años, el costo del billete verde en nuestro país no estaba tan barato, pero además, es la rapidez con que se ha depreciado lo que ha disparado aún más las alertas, tanto en los sectores que ganan como en los que pierden con esta coyuntura.
El gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, Felipe Campos, es uno de los que criticó algunas percepciones sobre lo que está detrás de la devaluación y, además, apuntó la suya.
“Decir que el dólar baja por narcotráfico —argumento de derecha— o por las altas tasas del BanRep — argumento de algunos expertos económicos y sectores de izquierda— tiene poco sustento”, afirmó.
Desde su visión, “lo que estamos viendo es una entrada masiva de inversionistas apostándole al mayor giro hacia la ortodoxia económica en Latinoamérica desde Argentina. Su permanencia abajo dependerá de si este giro es real o no”.
El rol del Emisor
Contrario a Campos, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Bruce Mac Master, es uno de los que considera que las altas tasas de interés del Banco de la República sí explican parte de la devaluación del dólar.
“El dólar está llegando a niveles de $3.000, lo que sin duda alguna nos pone en una situación muy compleja. Nos quita competitividad como exportadores, les afecta significativamente los ingresos a los exportadores cuando los convierten a pesos. La razón: la masiva entrada de capitales que se está generando en razón de la altísima tasa de interés”.
Por eso, para el dirigente gremial, entre las acciones que se deben tomar está el que el Banco de la República baje las tasas de interés, una propuesta que ha sido controvertida. “Es muy importante que las tasas de interés en Colombia nos permitan oxigenar la economía”, subrayó.
Mac Master es consciente de que el rol del Emisor es otro. “Es cierto que el Banco de la República tiene una función vital de controlar la inflación. La hemos defendido en el pasado. Pero en este momento estamos teniendo un problema macroeconómico aún más grande y es el de que eventualmente perdamos capacidades en nuestro aparato productivo”, argumentó.
Factores globales
De otro lado, para David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, ciertamente este panorama tiene que ver más con factores de orden global y algunos de tipo regional. “El análisis pasa por factores globales, de dólar débil en el mundo, monedas de la región que también se han venido fortaleciendo. A nivel doméstico llegan recursos (vía remesas) buscando rentabilidad. Y un cambio en la corriente política que también atrae inversiones. Esos serían los factores”, dijo.
La intervención en esta coyuntura por parte del Banco de la República y del Gobierno Nacional está por verse, apuntó.
El director de Investigaciones Económicas de Alianza Fiduciaria, Carlos Velásquez también hace su propio análisis. La tasa de cambio que estamos viendo “obedece tanto a la caída del riesgo soberano, que los inversionistas perciben de Colombia. Como a la expectativa de mayores flujos de inversión. Así como de recursos en dólares para financiar las obligaciones del Gobierno”.
Recalcó que es claro que, aun cuando la apreciación del peso atenúa las presiones inflacionarias, “reduce la deuda del Gobierno y facilita la adquisición de maquinaria a las empresas, también afecta a los exportadores al limitar su competitividad”.
Por eso, “los exportadores podrán utilizar mecanismos idóneos como las coberturas cambiarias, que mitigan los riesgos, a la vez que deberán revisar sus estructuras de costos, para así optimizarlas”. Que EE.UU. baje los aranceles también ayudaría. Mientras que utilizar Certificados de Reembolso Tributario (CERT) para reducir las pérdidas de los exportadores es poco viable, debido a la crisis fiscal del gobierno.
Emisor “no debe intervenir”
Contrario a Bruce Mac Master, no ve con buenos ojos que el Banco de la República se inmiscuya en este tema. “El Banco de la República debe velar principalmente por preservar la capacidad adquisitiva de los hogares y combatir la inflación, como lo viene haciendo, no debe intervenir de manera significativa en el mercado cambiario. La evidencia empírica muestra la inconveniencia de las intervenciones encaminadas a cambiar el comportamiento de la tasa de cambio”, advirtió.
En esa misma línea, para el economista y CEO de Lumen Economic Intelligence, Luis Fernando Mejía, “no es una buena idea convertir la tasa de cambio en un objetivo de política pública para proteger a sectores perjudicados por la apreciación del peso, varios de los cuales, además, se beneficiaron enormemente cuando el dólar estuvo por encima de $4.500”.
Para el experto, “eso introduciría un problema importante de riesgo moral, al generar la expectativa de que el Estado debe proteger a las empresas frente al riesgo cambiario, reduciendo los incentivos para diversificar mercados y fuentes de ingresos, aumentar la productividad y utilizar adecuadamente mecanismos de cobertura”.
No hay certidumbre
Realmente, conocer la razón real detrás de la caída del dólar es imposible.
Tras la discusión sobre política monetaria del mes pasado, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar dijo en rueda de prensa que todos somos ignorantes sobre los factores.
“Sobre la pregunta de qué explica la apreciación yo, realmente, quisiera responder diciendo: somos ignorantes sobre el tema. Y somos ignorantes en el Banco de la República y en el mundo. Nadie sabe exactamente cómo se explican los comportamientos de las tasas de cambio. Cuando se aprecia el dólar, cuando se deprecia el euro, puede haber muchísimos factores que actúan ahí. Los economistas tratan de buscar explicaciones, algunas funcionan, otras no. Lo más importante en este punto es reconocer que no hay una explicación clara”.
Sin embargo, también dijo que factores como la caída en la percepción del riesgo país, que es medible, pueden “estar vinculados con las presiones sobre la tasa de cambio. Y puede haber también elementos asociados al comportamiento de la tasa de interés de política y del diferencial de la tasa de interés de política de Colombia frente a la del resto del mundo, cuya magnitud relativa frente a los otros factores es muy difícil de estimar”.
“Realmente, repito, hay una incertidumbre. Una dificultad para explicar que se da en Colombia como en cualquier otro país del mundo”, aseguró.
–
ECONOMÍA – lanacion
