El presente mes en materia económica será bastante volátil y lleno de incertidumbre debido al conflicto en Medio Oriente que hoy llega a su cuarto día.
La guerra en el Medio Oriente tendrá impactos a nivel global, repercutiendo, incluso, en regiones tan lejanas de ese conflicto como el departamento del Huila. Los golpes para el bolsillo están asociados principalmente a una aceleración en la inflación global (los precios crecerán a un mayor ritmo), derivada en buena medida de las alzas que están teniendo el petróleo y el gas.
De acuerdo con análisis de la Cámara de Comercio Colombo Americana – AmCham Colombia, la ofensiva militar lanzada el sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán introduce un nuevo foco de tensión geopolítica que está teniendo un impacto en los mercados financieros globales. Lo cual se suma a otros temas relevantes que han marcado el último año, por ejemplo, la política arancelaria de Donald Trump y la operación de inteligencia en Venezuela, por citar algunos.
El petróleo está siendo un factor clave; y cuando sube su precio, también tiende a aumentar el costo de la gasolina a nivel mundial porque el crudo es su principal materia prima, impactando a países como Colombia.
En nuestro país, el alza del petróleo tiene efectos sobre el precio de la gasolina por varias vías. Aunque el país es productor de crudo, los combustibles se rigen por referencias internacionales, porque el petróleo y la gasolina se negocian en dólares y a precios de mercado global. Cuando el barril se encarece, también aumenta el valor de la gasolina importada o del componente que se calcula con base en precios internacionales, lo que encarece el costo de producción y abastecimiento interno.
Precisa AmCham Colombia que Irán es un productor relevante de petróleo y se ubica frente a la península arábiga, en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de crudo. “Cualquier interrupción en esa vía podría restringir la oferta global y presionar al alza los precios”, advierte. Ayer, Irán cerró el estrecho.
El alza que se avecina
El precio del Brent, de referencia para Colombia, cerró el viernes en torno a los 73 dólares por barril, acumulando un alza cercana al 20% en lo corrido del año. El sábado fue el ataque conjunto de EEUU e Israel contra Irán. El domingo, el crudo Brent subió 10% en operaciones extrabursátiles, alcanzando cerca de US$80 por barril. Y expertos indican que podría acercarse a los 100 dólares, lo que añadiría entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales a la inflación global; lo cual presionaría a los bancos centrales a tomar medidas en materia de tasas de interés.
Ayer, las expectativas apuntaron a que el crudo puede aumentar hasta US$130 por barril.
Incluso, algunas grandes petroleras y casas de comercio
ya habían suspendido envíos de crudo, combustibles y gas a través del Estrecho de Ormuz como medida preventiva, lo que aumentó la presión sobre el mercado energético; pero finalmente, el crucial paso fue cerrado, haciendo realidad las críticas advertencias.
Alerta AmCham que si el conflicto se prolonga y afecta la oferta energética, el dólar podría fortalecerse frente a la mayoría de monedas, con excepción del yen japonés y el franco suizo, considerados activos refugio.
Tras el cierre efectivo en el estrecho, el mercado enfrentará “una pérdida neta de entre 8 y 10 millones de barriles diarios, incluso considerando desvíos por infraestructuras alternativas en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos”.
Otra anotación importante es que si bien la OPEP+ acordó aumentar la producción en 206.000 barriles diarios a partir de abril, este ajuste representa menos del 0,2% de la demanda global, insuficiente para compensar una eventual disrupción mayor.
Los expertos recalcan que todo dependerá de la prolongación del conflicto. La administración de Donald Trump, quien es productor independiente de petróleo, ha estimado entre tres y cuatro semanas.
De acuerdo con AmCham, los precios de la gasolina en Estados Unidos volverán a superar los US$3 por galón tras el repunte del crudo provocado por la escalada con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
Además, el precio del gas natural subió casi 40% en un solo día, alcanzando máximos de un año.
Otras repercusiones
AmCham expuso tres puntos adicionales en materia de ampliaciones para Colombia.
“En materia de comercio exterior, mayores precios de energía pueden tener efectos mixtos. Por un lado, un petróleo más caro mejora los ingresos por exportaciones del sector hidrocarburos y podría fortalecer temporalmente la balanza comercial.
Por otro, el encarecimiento de insumos importados y la posible desaceleración global afectarían sectores manufactureros y de consumo, reduciendo demanda externa y márgenes empresariales. El balance dependerá de la duración del conflicto y de la magnitud del choque sobre la actividad mundial.
Desde el ángulo geopolítico, Colombia mantiene una relación estratégica con Estados Unidos, su principal socio comercial y aliado en seguridad, pero también conserva vínculos diplomáticos con Irán. Una escalada que derive en sanciones multilaterales más amplias podría presionar a Colombia a alinearse con posiciones occidentales, con implicaciones en cooperación internacional, financiamiento y relaciones bilaterales. El margen de maniobra diplomático podría estrecharse en un escenario de polarización internacional.
Finalmente, los mercados financieros colombianos podrían experimentar episodios de volatilidad. En escenarios de conflicto prolongado, los inversionistas suelen migrar hacia activos refugio, lo que puede ampliar spreads soberanos, presionar el EMBI y generar movimientos bruscos en la Bolsa de Valores de Colombia. Por lo tanto, si bien Colombia no es actor directo del conflicto, un enfrentamiento sostenido tendría efectos principalmente económicos y financieros, con la energía y la inflación como principales canales de transmisión”.
El presente mes en materia económica será bastante volátil y lleno de incertidumbre debido al conflicto en Medio Oriente que hoy llega a su cuarto día. La guerra en el Medio Oriente tendrá impactos a nivel global, repercutiendo, incluso, en regiones tan lejanas de ese conflicto como el departamento del Huila. Los golpes para el
El presente mes en materia económica será bastante volátil y lleno de incertidumbre debido al conflicto en Medio Oriente que hoy llega a su cuarto día.
La guerra en el Medio Oriente tendrá impactos a nivel global, repercutiendo, incluso, en regiones tan lejanas de ese conflicto como el departamento del Huila. Los golpes para el bolsillo están asociados principalmente a una aceleración en la inflación global (los precios crecerán a un mayor ritmo), derivada en buena medida de las alzas que están teniendo el petróleo y el gas.
De acuerdo con análisis de la Cámara de Comercio Colombo Americana – AmCham Colombia, la ofensiva militar lanzada el sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán introduce un nuevo foco de tensión geopolítica que está teniendo un impacto en los mercados financieros globales. Lo cual se suma a otros temas relevantes que han marcado el último año, por ejemplo, la política arancelaria de Donald Trump y la operación de inteligencia en Venezuela, por citar algunos.
El petróleo está siendo un factor clave; y cuando sube su precio, también tiende a aumentar el costo de la gasolina a nivel mundial porque el crudo es su principal materia prima, impactando a países como Colombia.
En nuestro país, el alza del petróleo tiene efectos sobre el precio de la gasolina por varias vías. Aunque el país es productor de crudo, los combustibles se rigen por referencias internacionales, porque el petróleo y la gasolina se negocian en dólares y a precios de mercado global. Cuando el barril se encarece, también aumenta el valor de la gasolina importada o del componente que se calcula con base en precios internacionales, lo que encarece el costo de producción y abastecimiento interno.
Precisa AmCham Colombia que Irán es un productor relevante de petróleo y se ubica frente a la península arábiga, en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de crudo. “Cualquier interrupción en esa vía podría restringir la oferta global y presionar al alza los precios”, advierte. Ayer, Irán cerró el estrecho.
El alza que se avecina
El precio del Brent, de referencia para Colombia, cerró el viernes en torno a los 73 dólares por barril, acumulando un alza cercana al 20% en lo corrido del año. El sábado fue el ataque conjunto de EEUU e Israel contra Irán. El domingo, el crudo Brent subió 10% en operaciones extrabursátiles, alcanzando cerca de US$80 por barril. Y expertos indican que podría acercarse a los 100 dólares, lo que añadiría entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales a la inflación global; lo cual presionaría a los bancos centrales a tomar medidas en materia de tasas de interés.
Ayer, las expectativas apuntaron a que el crudo puede aumentar hasta US$130 por barril.
Incluso, algunas grandes petroleras y casas de comercio
ya habían suspendido envíos de crudo, combustibles y gas a través del Estrecho de Ormuz como medida preventiva, lo que aumentó la presión sobre el mercado energético; pero finalmente, el crucial paso fue cerrado, haciendo realidad las críticas advertencias.
Alerta AmCham que si el conflicto se prolonga y afecta la oferta energética, el dólar podría fortalecerse frente a la mayoría de monedas, con excepción del yen japonés y el franco suizo, considerados activos refugio.
Tras el cierre efectivo en el estrecho, el mercado enfrentará “una pérdida neta de entre 8 y 10 millones de barriles diarios, incluso considerando desvíos por infraestructuras alternativas en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos”.
Otra anotación importante es que si bien la OPEP+ acordó aumentar la producción en 206.000 barriles diarios a partir de abril, este ajuste representa menos del 0,2% de la demanda global, insuficiente para compensar una eventual disrupción mayor.
Los expertos recalcan que todo dependerá de la prolongación del conflicto. La administración de Donald Trump, quien es productor independiente de petróleo, ha estimado entre tres y cuatro semanas.
De acuerdo con AmCham, los precios de la gasolina en Estados Unidos volverán a superar los US$3 por galón tras el repunte del crudo provocado por la escalada con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
Además, el precio del gas natural subió casi 40% en un solo día, alcanzando máximos de un año.
Otras repercusiones
AmCham expuso tres puntos adicionales en materia de ampliaciones para Colombia.
“En materia de comercio exterior, mayores precios de energía pueden tener efectos mixtos. Por un lado, un petróleo más caro mejora los ingresos por exportaciones del sector hidrocarburos y podría fortalecer temporalmente la balanza comercial.
Por otro, el encarecimiento de insumos importados y la posible desaceleración global afectarían sectores manufactureros y de consumo, reduciendo demanda externa y márgenes empresariales. El balance dependerá de la duración del conflicto y de la magnitud del choque sobre la actividad mundial.
Desde el ángulo geopolítico, Colombia mantiene una relación estratégica con Estados Unidos, su principal socio comercial y aliado en seguridad, pero también conserva vínculos diplomáticos con Irán. Una escalada que derive en sanciones multilaterales más amplias podría presionar a Colombia a alinearse con posiciones occidentales, con implicaciones en cooperación internacional, financiamiento y relaciones bilaterales. El margen de maniobra diplomático podría estrecharse en un escenario de polarización internacional.
Finalmente, los mercados financieros colombianos podrían experimentar episodios de volatilidad. En escenarios de conflicto prolongado, los inversionistas suelen migrar hacia activos refugio, lo que puede ampliar spreads soberanos, presionar el EMBI y generar movimientos bruscos en la Bolsa de Valores de Colombia. Por lo tanto, si bien Colombia no es actor directo del conflicto, un enfrentamiento sostenido tendría efectos principalmente económicos y financieros, con la energía y la inflación como principales canales de transmisión”.
ECONOMÍA – lanacion
