En 7.200 millones de pesos se cuantifican las afectaciones por la ola invernal en cultivos de maíz y frijol en el Huila. Así lo dio a conocer Arnulfo Trujillo, gerente de Fenalce, quien solicita al Gobierno Nacional medidas urgentes para proteger a los productores y la seguridad alimentaria del país.
Johan Eduardo Rojas López
johan.rojas@lanacion.com.co
La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya, Fenalce, hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que brinde apoyo a los gremios que padecen los estragos de la ola invernal. La situación, que calificaron como crítica, está dejando millonarias pérdidas económicas.
Para el caso del Huila, los reportes son devastadores. Según Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general, las pérdidas ascienden a los 7.200 millones de pesos en cultivos de maíz (6.000 millones de pesos) y frijol (1.200 millones de pesos), sin contar las hectáreas de soya afectadas, que podrían cuantificarse en otros 700 millones de pesos.
“Desafortunadamente, el cambio climático y las lluvias inesperadas registradas durante enero y febrero —meses que normalmente corresponden a la temporada de verano y permiten la maduración de cultivos— han generado afectaciones graves en las cosechas de maíz, frijol y soya en el país. La situación no solo impacta al Huila —que es uno de los más afectados—, sino también a departamentos como Córdoba, Nariño, Cundinamarca, el sur del Cesar, Boyacá y Putumayo”, explicó el líder gremial en diálogo con LA NACIÓN.
Maiceros, los más perjudicados
Los mayores afectados, de acuerdo con Trujillo Díaz, son los productores de maíz: alrededor de 125 productores han tenido complicaciones en al menos 900 hectáreas ubicadas en Garzón, Altamira, Guadalupe, Suaza, Pitalito, Campoalegre, Algeciras, Rivera, Palermo y Neiva.
Los cultivadores de frijol voluble también han experimentado dificultades. En municipios como Santa María, Colombia, La Plata, El Pital y San Agustín, alrededor de 135 hectáreas pertenecientes a 220 familias se han visto comprometidas.
Sumado a ello, más del 50 % de las 400 hectáreas de soya que se empezaron a sembrar recientemente en el departamento se han visto golpeadas. En otras palabras, más de 200 hectáreas pertenecientes a 75 productores se han visto afectadas.

Gobierno Petro no les tiró salvavidas
El gerente general recordó que, aunque la ola invernal de este año se presentó de manera atípica, el fenómeno climático no es nuevo.
“El año pasado también se registraron lluvias en la misma época, sobre todo en el Huila, Nariño y Cundinamarca, y presentamos los listados de los afectados al Gobierno Nacional, pero no obtuvimos respuesta”, señaló.
Y complementó: “Esperamos que esta vez la respuesta sea efectiva y a nivel nacional”.
Lo que se prevé
Luego del SOS que lanzaron, el pasado viernes 6 de enero, se realizó una primera mesa de concertación en Córdoba. Sin embargo, se contempla la realización de nuevos encuentros en los demás departamentos afectados, incluido el Huila, para atender a los productores “que se están ahogando”, tal como se ha hecho con cultivadores de otros productos.
“Les pedimos a los productores que lleguen a las Umata municipales y se inscriban en las oficinas de Gestión de Riesgo de Desastres. Den sus datos y áreas afectadas, porque se van presentando más casos y necesitamos tener un consolidado total y mirar desde el Gobierno Nacional qué apoyo vamos a encontrar. Desde Fenalce también miramos cómo los podemos ayudar”, concluyó.
Afectaciones en volumen y calidad
La federación expuso que, en el caso particular de los cultivos de frijol y maíz, las precipitaciones coincidieron con etapas críticas como la madurez fisiológica y la cosecha, ocasionando en numerosos casos la pérdida total de los cultivos, y en otros, un deterioro significativo de la calidad del grano, el cual no cumple con los estándares de comercialización ni tiene aceptación en el mercado.
“En el caso del frijol, se reportan afectaciones tanto en volumen como en calidad, mientras que en el maíz los principales impactos se relacionan con retrasos en la cosecha y mayores problemas de humedad del grano. Desde la federación, consideramos fundamental resaltar que el frijol y el maíz son cultivos estratégicos para la seguridad y soberanía alimentaria del país”, manifestó Trujillo Díaz a través de un comunicado oficial de orden nacional.
En ese sentido, pidieron al Gobierno Nacional que se movilice y atienda esta emergencia que también afecta a todos los colombianos, al ser consumidores de estos granos a diario.
“La comida de Colombia está en riesgo. Esta situación pone en peligro la competitividad del sector agrícola y el bienestar de cientos de productores que dependen de sus cosechas y siembras para su sustento. No hay garantías frente a las inclemencias climáticas, poniendo en riesgo la seguridad y la soberanía alimentaria del país”, precisó.
Igualmente, apuntó que, en cuanto al impacto en precios, hasta el momento no se evidencian incrementos generalizados asociados a las lluvias, dado que la oferta de grano, particularmente de maíz, se mantiene activa en varias regiones. No obstante, en el caso del frijol, las afectaciones de calidad y los retrasos en cosecha podrían generar ajustes puntuales en el mercado, especialmente en zonas con menor disponibilidad de grano. Dichos impactos se podrán reflejar en el precio en las próximas semanas.
Peticiones de Fenalce al Gobierno Nacional
El gremio, por lo expuesto, solicitó la adopción urgente de medidas de apoyo y alivio para los productores afectados por las lluvias:
- Créditos especiales a través de Finagro: capital de trabajo para recuperación productiva, créditos de inversión para adecuación de tierras, maquinaria y equipos, y refinanciación y normalización de obligaciones crediticias vigentes.
- Apoyos económicos directos: compensación por pérdidas y garantía de continuidad de la actividad agrícola.
- Coordinación con la Ungrd: reconocimiento formal de la emergencia productiva agropecuaria y atención integral en los territorios afectados.
- Fortalecimiento de asistencia técnica: acompañamiento en prácticas de adaptación al cambio climático, manejo de excesos hídricos y reducción de vulnerabilidad, así como desarrollo de variedades de frijol resistentes a la humedad en época de cosecha.
- Seguro agropecuario reforzado: mayor subsidio a la prima de cultivos de frijol y maíz, convirtiéndose en una herramienta accesible y efectiva de gestión de riesgo climático.
En 7.200 millones de pesos se cuantifican las afectaciones por la ola invernal en cultivos de maíz y frijol en el Huila. Así lo dio a conocer Arnulfo Trujillo, gerente de Fenalce, quien solicita al Gobierno Nacional medidas urgentes para proteger a los productores y la seguridad alimentaria del país. Johan Eduardo Rojas Lópezjohan.rojas@lanacion.com.co La
En 7.200 millones de pesos se cuantifican las afectaciones por la ola invernal en cultivos de maíz y frijol en el Huila. Así lo dio a conocer Arnulfo Trujillo, gerente de Fenalce, quien solicita al Gobierno Nacional medidas urgentes para proteger a los productores y la seguridad alimentaria del país.
Johan Eduardo Rojas López
johan.rojas@lanacion.com.co
La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya, Fenalce, hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que brinde apoyo a los gremios que padecen los estragos de la ola invernal. La situación, que calificaron como crítica, está dejando millonarias pérdidas económicas.
Para el caso del Huila, los reportes son devastadores. Según Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general, las pérdidas ascienden a los 7.200 millones de pesos en cultivos de maíz (6.000 millones de pesos) y frijol (1.200 millones de pesos), sin contar las hectáreas de soya afectadas, que podrían cuantificarse en otros 700 millones de pesos.
“Desafortunadamente, el cambio climático y las lluvias inesperadas registradas durante enero y febrero —meses que normalmente corresponden a la temporada de verano y permiten la maduración de cultivos— han generado afectaciones graves en las cosechas de maíz, frijol y soya en el país. La situación no solo impacta al Huila —que es uno de los más afectados—, sino también a departamentos como Córdoba, Nariño, Cundinamarca, el sur del Cesar, Boyacá y Putumayo”, explicó el líder gremial en diálogo con LA NACIÓN.
Maiceros, los más perjudicados
Los mayores afectados, de acuerdo con Trujillo Díaz, son los productores de maíz: alrededor de 125 productores han tenido complicaciones en al menos 900 hectáreas ubicadas en Garzón, Altamira, Guadalupe, Suaza, Pitalito, Campoalegre, Algeciras, Rivera, Palermo y Neiva.
Los cultivadores de frijol voluble también han experimentado dificultades. En municipios como Santa María, Colombia, La Plata, El Pital y San Agustín, alrededor de 135 hectáreas pertenecientes a 220 familias se han visto comprometidas.
Sumado a ello, más del 50 % de las 400 hectáreas de soya que se empezaron a sembrar recientemente en el departamento se han visto golpeadas. En otras palabras, más de 200 hectáreas pertenecientes a 75 productores se han visto afectadas.

Gobierno Petro no les tiró salvavidas
El gerente general recordó que, aunque la ola invernal de este año se presentó de manera atípica, el fenómeno climático no es nuevo.
“El año pasado también se registraron lluvias en la misma época, sobre todo en el Huila, Nariño y Cundinamarca, y presentamos los listados de los afectados al Gobierno Nacional, pero no obtuvimos respuesta”, señaló.
Y complementó: “Esperamos que esta vez la respuesta sea efectiva y a nivel nacional”.
Lo que se prevé
Luego del SOS que lanzaron, el pasado viernes 6 de enero, se realizó una primera mesa de concertación en Córdoba. Sin embargo, se contempla la realización de nuevos encuentros en los demás departamentos afectados, incluido el Huila, para atender a los productores “que se están ahogando”, tal como se ha hecho con cultivadores de otros productos.
“Les pedimos a los productores que lleguen a las Umata municipales y se inscriban en las oficinas de Gestión de Riesgo de Desastres. Den sus datos y áreas afectadas, porque se van presentando más casos y necesitamos tener un consolidado total y mirar desde el Gobierno Nacional qué apoyo vamos a encontrar. Desde Fenalce también miramos cómo los podemos ayudar”, concluyó.
Afectaciones en volumen y calidad
La federación expuso que, en el caso particular de los cultivos de frijol y maíz, las precipitaciones coincidieron con etapas críticas como la madurez fisiológica y la cosecha, ocasionando en numerosos casos la pérdida total de los cultivos, y en otros, un deterioro significativo de la calidad del grano, el cual no cumple con los estándares de comercialización ni tiene aceptación en el mercado.
“En el caso del frijol, se reportan afectaciones tanto en volumen como en calidad, mientras que en el maíz los principales impactos se relacionan con retrasos en la cosecha y mayores problemas de humedad del grano. Desde la federación, consideramos fundamental resaltar que el frijol y el maíz son cultivos estratégicos para la seguridad y soberanía alimentaria del país”, manifestó Trujillo Díaz a través de un comunicado oficial de orden nacional.
En ese sentido, pidieron al Gobierno Nacional que se movilice y atienda esta emergencia que también afecta a todos los colombianos, al ser consumidores de estos granos a diario.
“La comida de Colombia está en riesgo. Esta situación pone en peligro la competitividad del sector agrícola y el bienestar de cientos de productores que dependen de sus cosechas y siembras para su sustento. No hay garantías frente a las inclemencias climáticas, poniendo en riesgo la seguridad y la soberanía alimentaria del país”, precisó.
Igualmente, apuntó que, en cuanto al impacto en precios, hasta el momento no se evidencian incrementos generalizados asociados a las lluvias, dado que la oferta de grano, particularmente de maíz, se mantiene activa en varias regiones. No obstante, en el caso del frijol, las afectaciones de calidad y los retrasos en cosecha podrían generar ajustes puntuales en el mercado, especialmente en zonas con menor disponibilidad de grano. Dichos impactos se podrán reflejar en el precio en las próximas semanas.
Peticiones de Fenalce al Gobierno Nacional
El gremio, por lo expuesto, solicitó la adopción urgente de medidas de apoyo y alivio para los productores afectados por las lluvias:
- Créditos especiales a través de Finagro: capital de trabajo para recuperación productiva, créditos de inversión para adecuación de tierras, maquinaria y equipos, y refinanciación y normalización de obligaciones crediticias vigentes.
- Apoyos económicos directos: compensación por pérdidas y garantía de continuidad de la actividad agrícola.
- Coordinación con la Ungrd: reconocimiento formal de la emergencia productiva agropecuaria y atención integral en los territorios afectados.
- Fortalecimiento de asistencia técnica: acompañamiento en prácticas de adaptación al cambio climático, manejo de excesos hídricos y reducción de vulnerabilidad, así como desarrollo de variedades de frijol resistentes a la humedad en época de cosecha.
- Seguro agropecuario reforzado: mayor subsidio a la prima de cultivos de frijol y maíz, convirtiéndose en una herramienta accesible y efectiva de gestión de riesgo climático.
ECONOMÍA – lanacion
