El Ministerio de Salud del Líbano informó ayer que la oleada de bombardeos aéreos israelíes en el sur del país dejó cerca de 100 muertos y decenas de heridos, entre el pasado jueves y el domingo, en un signo más de la fragilidad del alto el fuego vigente desde el pasado 17 de abril, que en esa región ha quedado reducido a una mera hipótesis.
Benjamin Netanyahu pide «tiempo» para poner freno al uso de este nuevo armamento del grupo chií
El Ministerio de Salud del Líbano informó ayer que la oleada de bombardeos aéreos israelíes en el sur del país dejó cerca de 100 muertos y decenas de heridos, entre el pasado jueves y el domingo, en un signo más de la fragilidad del alto el fuego vigente desde el pasado 17 de abril, que en esa región ha quedado reducido a una mera hipótesis.
Las autoridades locales añadieron que otras dos personas fallecieron durante la mañana del lunes en un enésimo ataque de las fuerzas de Tel Aviv al sur de la ciudad de Tiro. Por su lado, los militares israelíes admitieron el domingo que habían atacado al menos 120 objetivos en «diversas áreas». «Se destruyeron 70 edificios de uso militar y alrededor de 50 infraestructuras de Hizbulá«, indicaron.
El think tank Instituto para el Estudio de la Guerra estimó que se trata de la «mayor cantidad de ataques aéreos» desde que entró en vigor el supuesto cese de hostilidades.
La escalada bélica parece destinada a continuar agravándose ya que Hizbulá sigue respondiendo a los asaltos israelíes con cohetes y, sobre todo, con los nuevos drones FPV de fibra óptica que comenzó a usar a finales de marzo.
La irrupción en el escenario bélico local de estos AUVs, que ya se usaban en la guerra de Ucrania, ha revolucionado la situación militar sobre el terreno.
La muerte de dos soldados israelíes y de un empleado del ejército en pocas jornadas, y los repetidos ataques que dejaron decenas de uniformados heridos ha generado una ingente alarma mediática en ese país y un aluvión de críticas dirigidas hacia el liderazgo político.
Como indican los expertos, Israel, que dispone del ejército más poderoso de la región, ha descubierto que la estrategia basada en el dominio abrumador de aviones de combate, tanques y artillería, puede ponerse en cuestión con artilugios que cuestan unos pocos cientos de euros.
«El problema más grave es una carencia que viene de antaño en el aparato de defensa, ya que este problema no ha recibido la atención suficiente a lo largo de los años», escribió la página Ynet.
«Israel tiene un grave problema en Líbano. En las últimas semanas, Hizbulá ha dado un salto innegable en sus capacidades y tácticas con drones.Israel debería haber previsto la amenaza», le secundaba The Times of Israel.
El propio primer ministro, Benjamin Netanyahu, tuvo que emitir un mensaje grabado este jueves en el que pedía «tiempo» para hacer frente a esta coyuntura.
«Hace unas semanas ordené la creación de un proyecto especial para contrarrestar la amenaza de los drones. Llevará tiempo, pero estamos trabajando en ello. Seguiremos garantizando la superioridad de Israel en todos los ámbitos», afirmó el jefe del ejecutivo.
Ante la posibilidad de que Israel se enfrente a unas próximas elecciones, rivales del primer ministro como Naftali Bennet, ya se han apresurado a convertir la controversia en argumento político. Hace días que este dirigente ultraderechista acusó a Netanyahu de haber permitido que los soldados israelíes pasen de ser «cazadores a presas debido a las restricciones políticas».
Los medios israelíes aseguran que el ejército se ha apresurado a equipar a sus vehículos con las redes o rejas de metal que se usan en Ucrania para mitigar estos ataques.
La página Ynet indicó que también se ha desplegado un nuevo sistema llamado «Drones de Hierro», que recurre a varios AUVs que lanzan redes para inmovilizar a sus adversarios aéreos. Sin embargo, la publicación reconocía que «se había probado hace aproximadamente un año, pero no resultó eficaz».
«Estamos intentando todo», afirmó un oficial al mismo diario.
Según declaró el pasado viernes el bloque de parlamentarios del movimiento aliado de Irán, el creciente uso de estos artilugios está destinado a impedir que Israel consolide la ocupación de una zona tampón en el sur del país.
«Hizbulá está trabajando para establecer una nueva ecuación en el Líbano que no permita al ocupante sionista llevar a cabo agresiones y bombardeos sin una dolorosa respuesta en represalia», señaló en un comunicado.
Como reconocen los analistas israelíes, la aparición de estos AUVs amenaza con poner en cuestión la eficacia militar de la zona tampón ocupada por sus fuerzas, que pretendía frenar el lanzamiento de cohetes contra el territorio del estado vecino pero no contemplaba la acción de los aparatos no tripulados.
«En lugar de ser un cinturón de aislamiento, que previene amenazas, se ha convertido en un espacio de enfrentamiento permanente, donde la propia presencia militar israelí se ha convertido en un objetivo constante para las operaciones móviles», escribía este lunes un columnista del diario libanés Al Akhbar.
Aunque el uso de los AUVs por parte del grupo irregular todavía es más que limitado -si se compara con la presencia masiva que se registra en la guerra de Ucrania-, los expertos consideran que esta dinámica aumentará con el tiempo, especialmente después de que los paramilitares hayan admitido que fabrican los drones en el país.
Un vídeo difundido el sábado -bajo el título «Hechos en Líbano con orgullo»- permitía ver a los milicianos en una especie de taller improvisado donde se afaban en el ensamblaje de estos AUVs.
«Hizbulá tiene la capacidad de producir drones a nivel nacional desde al menos 2011», explicó recientemente el Instituto para el Estudio de la Guerra, aunque en este caso se refería a drones de mayor tamaño, no los FPV de fibra óptica.
Pero el mismo centro de análisis indicó que las fuerzas israelíes, que actúan en el sur del Líbano, han «incautado drones FPV con parte de su estructura montada, componentes de repuesto y ojivas RPG (explosivos), lo que sugiere» que el grupo armado «está fabricando sus drones a nivel nacional, al menos parcialmente, en lugar de recibirlos de Irán».
En este sentido, el jefe de las fuerzas armadas israelíes, el general Eyal Zamir, ordenó hace días intensificar los bombardeos aéreos contra «la cadena de suminisro y producción de drones FPV» más allá del sur del país.
Las Fuerzas Armadas de Tel Aviv están arrasando literalmente la región fronteriza sureña, siguiendo el patrón de conducta que aplicaron en Gaza, algo que admitió públicamente el ministro de Defensa, Israel Katz. «Todas las viviendas en las aldeas libanesas cercanas a la frontera serán destruidas, siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanoun en Gaza», señaló.
Un análisis de imágenes procedentes de satélites difundido el domingo por el diario The New York Times confirmó que los uniformados israelíes han derruido al menos docenas de poblaciones en esa zona.
Atacar o destruir infraestructura civil constituye un crimen de guerra, como han alertado incontrables expertos legales y activistas de derechos humanos.
Casi 2.700 libaneses han muerto desde que comenzó la guerra el 2 de marzo, junto a 21 israelíes.
Internacional. Noticias internacionales. Última hora
