Israel asegura haber matado a Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad iraní, y al líder de los Basij de la Guardia Revolucionaria

<p>En una de sus últimas declaraciones públicas, Ali Larijani, jefe de seguridad iraní y uno de los oficiales con más poder dentro del régimen, se paseaba por las calles de Teherán, en un claro desafío contra Estados Unidos e Israel. «Nos mantendremos firmes frente al enemigo», aseguró durante una marcha por la capital, en medio de esta guerra de alcance regional. </p>

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 Larijani se había convertido en el «hombre fuerte de Irán» y ostentaba más poder que el presidente e incluso, que el recientemente nombrado líder supremo, Mojtaba Jamenei  

En una de sus últimas declaraciones públicas, Ali Larijani, jefe de seguridad iraní y uno de los oficiales con más poder dentro del régimen, se paseaba por las calles de Teherán, en un claro desafío contra Estados Unidos e Israel. «Nos mantendremos firmes frente al enemigo», aseguró durante una marcha por la capital, en medio de esta guerra de alcance regional.

El ejército israelí ha asegurado que ha abatido a Larijani en un ataque aéreo la pasada noche, en medio de una oleada de bombardeos contra Irán en el que también ha muerto el comandante de los Basij, Gholamreza Soleimani, la milicia paramilitar de la Guardia Revolucionaria y pilar central de la seguridad del régimen. Irán ha confirmado las dos muertes.

Son los objetivos de mayor nivel alcanzados por Israel desde el ataque del 28 de febrero que causó la muerte del Líder Supremo, Ali Jamenei.

Pocos minutos después del anuncio israelí, la televisión estatal de Irán publicó una nota escrita de Larijani, destinada a la ceremonia fúnebre de los 84 marineros iraníes muertos en un ataque estadounidense cerca de la costa de Sri Lanka. El comunicado, que no hace alusión a las afirmaciones israelíes sobre su muerte, señala que el fallecimiento de los marineros «forma parte de los sacrificios de esta nación valiente» que «lucha contra los opresores internacionales». La nota escrita ha despertado aún más especulaciones sobre el estado de salud de Larijani.

Gholamreza Soleimani.
Gholamreza Soleimani.EFE

Devoto consejero del fallecido ayatolá Jamenei, en los últimos años había adquirido un gran poder de decisión y representación del Líder Supremo en la gestión de las relaciones exteriores de Irán, así como en la estructura de seguridad nacional. Tras la guerra contra Israel de junio de 2025, Jamenei lo nombró jefe de seguridad nacional, ampliando sus poderes para diseñar la respuesta militar ante ataques, junto a la coordinación de organismos gubernamentales. Se cree que tras la muerte del ayatolá Jamenei se convirtió en el hombre fuerte del país, por encima del presidente -que ejerce un perfil más diplomático- e incluso del reciente nombrado Líder Supremo, Mojtaba Jamenei.

Por otro lado, el jefe de los Basij Soleimani fue supuestamente abatido cuando se encontraba en una tienda de campaña establecida por el grupo para proteger a los militantes de ataques en cuarteles de esta fuerza paramilitar.

Los basij forman uno de los pilares fundamentales en la seguridad interna del régimen y se encargan de controlar el espacio público en momentos de gran agitación. Son conocidos por sus fuerzas de choque represivas en protestas antigobierno, así como el despliegue de los llamados «policía de la moral» que controla el cumplimiento de la normativa religiosa en las calles.

Están acusados por organizaciones de derechos humanos de graves abusos contra detenidos, incluidos agresiones sexuales y torturas. Desde el inicio de la guerra se ha detectado un despliegue de sus fuerzas en grandes ciudades para limitar la agitación en las calles.

En el pasado mes de enero, fueron una de las fuerzas encargadas de sofocar las protestas antigobierno desatadas por la carestía económica, cuya represión causó más 7.000 muertos y otros 50.000 detenidos. Sobre Soleimani pesaban sanciones del Departamento del Tesoro estadounidense por la represión contra disidentes.

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