<p>Las reformas económicas en <a href=»https://www.elmundo.es/internacional/cuba.html» target=»_blank»><strong>Cuba</strong></a> son condición necesaria, pero no suficiente. Para que Estados Unidos levante el embargo, permita la llegada de combustible venezolano y llegue a un acuerdo que proporcione alivio inmediato, tiene que haber cambios políticos. Y, sobre todo, un cambio entre los responsables cubanos. Así lo ha dicho este martes el secretario de Estado estadounidense, <a href=»https://www.elmundo.es/e/ma/marco-rubio.html» target=»_blank»><strong>Marco Rubio</strong></a>, <a href=»https://www.elmundo.es/internacional/2026/03/17/69b9853ce4d4d8ed0f8b45a8.html» target=»_blank»>en una comparecencia del presidente Donald Trump</a> junto al primer ministro irlandés, Micheál Martin.</p>
Estados Unidos avisa de que las reformas económicas anunciadas el lunes «no son lo suficientemente drásticas» y que el fin del embargo «está condicionado a que se produzcan cambios políticos»
Las reformas económicas en Cuba son condición necesaria, pero no suficiente. Para que Estados Unidos levante el embargo, permita la llegada de combustible venezolano y llegue a un acuerdo que proporcione alivio inmediato, tiene que haber cambios políticos. Y, sobre todo, un cambio entre los responsables cubanos. Así lo ha dicho este martes el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en una comparecencia del presidente Donald Trump junto al primer ministro irlandés, Micheál Martin.
Lo hizo animado por Trump para explicar la visión de Washington sobre los acontecimientos en el Caribe, después de que el lunes hubiera un fallo general del sistema eléctrico y de que el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión, Óscar Pérez-Oliva Fraga -sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro-, anunciara que los exiliados cubanos son bienvenidos a invertir en las islas. No sólo siendo propietarios de empresas y negocios, sino también invirtiendo en proyectos de infraestructuras o abriendo cuentas en bancos estatales. Lo que se suma al permiso ya concedido hace unas semanas para que empresas privadas cubanas compren petróleo en el extranjero.
«Cuba tiene una economía que no funciona dentro de un sistema político y gubernamental que es incapaz de arreglarla. Por lo tanto, deben realizar cambios drásticos. Lo que anunciaron ayer no es lo suficientemente drástico; no va a solucionar el problema. Así que tienen que tomar algunas decisiones importantes allá», ha zanjado Rubio.
Al ser preguntado específicamente por la posibilidad de que el Congreso de Estados Unidos acepte una flexibilización del embargo comercial a Cuba, Rubio ha dicho que no iba a entrar en detalles sobre qué están negociando exactamente ahora mismo, pero que el embargo «está condicionado a que se produzcan cambios políticos en la isla. La ley -el embargo ha sido codificado legalmente- es clara. «Su economía no funciona, es disfuncional. Es una economía que ha logrado sobrevivir durante 40 años desde la Revolución -si es que se le puede llamar Revolución- gracias a los subsidios de la Unión Soviética y, posteriormente, de Venezuela; pero ahora ya no reciben esos subsidios, por lo que se encuentran en una situación muy complicada. Quienes están al mando no saben cómo solucionar el problema; por consiguiente, es necesario que asuman el liderazgo personas nuevas», ha afirmado Rubio, hijo él mismo de cubanos emigrados a Estados Unidos.
El lunes, The New York Times, confirmando noticias publicadas antes en medios de Florida, había publicado con testimonios de hasta cuatro personas implicadas en la negociación, que la Casa Blanca exige que Miguel Díaz-Canel se haga a un lado. El presidente formal del país y del Partido Comunista, al que le quedan en teoría dos años de mandato, no está siendo el negociador directo con Washington. Ese papel recae en otro de los familiares de Raúl Castro, su nieto Raulito.
Trump quiere para Cuba la misma solución que logró en Venezuela y a la que aspiró en Irán: un cambio dentro del mismo régimen que cambie completamente las relaciones de las últimas décadas. Un líder completamente sometido al deseo de Trump y Estados Unidos. Lo dijo el lunes, asegurando que tendrá «el honor de tomar Cuba de alguna forma» y que «puede hacer lo que quiera con ella». Y lo ha repetido hoy martes, elogiando una vez más a Delcy Rodríguez. «Esa es la relación que hemos mantenido con Venezuela. Creo que casi se podría calificar de increíble. Ha sido realmente buena. Ha sido buena para Venezuela y ha sido buena para nosotros», se congratuló el presidente.
Internacional
