<p>Las cicatrices en el antebrazo le recuerdan a Victor el día en el que fue atacado por un dron ucraniano tras ser reclutado por la fuerza, al igual que cientos de kenianos, en el ejército ruso. Se siente afortunado: muchos otros compatriotas no sobrevivieron a esa guerra que nada tenía que ver con ellos.</p>
Cuatro kenianos que han conseguido regresar a su país cuentan cómo se inscribieron en una agencia que prometía empleos con buenos sueldos en Rusia y acabaron como carne de cañón en el frente
<p>Las cicatrices en el antebrazo le recuerdan a Victor el día en el que fue atacado por un dron ucraniano tras ser reclutado por la fuerza, al igual que cientos de kenianos, en el ejército ruso. Se siente afortunado: muchos otros compatriotas no sobrevivieron a esa guerra que nada tenía que ver con ellos.</p>
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