A propósito del recorte de casi $17 millones mensuales, correspondiente a una de las primas que reciben los congresistas, LA NACIÓN consultó a los candidatos a la Cámara por el Huila. Entre “populismo” y algo “necesario” se movieron las posturas.
@cate_manchola
Los nuevos congresistas que se elijan el próximo ocho de marzo, no contarán con una de las primas que equivale a casi $17 millones mensuales. Estas son las opiniones de los candidatos a la Cámara por el Huila.
Juan Yamid Sanabria Triana (Alianza Verde): “Estoy totalmente de acuerdo con la reducción salarial de los congresistas, una de las principales causas de indignación ciudadana son los $48 millones mensuales de muchos parlamentarios, que poco o nada se escuchan las voces. Ahora se debe revisar cómo financian sus campañas, porque es evidente que del salario no alcanza la totalidad”.
Lourdes Mateus (Pacto Histórico): “Es una señal política correcta y necesaria, especialmente en un país donde millones de trabajadores sobreviven con ingresos precarios. El Congreso no puede seguir funcionando como una burbuja desconectada de la realidad social. Sin embargo, también se debe ahondar en que el problema no es solo cuánto gana un congresista, sino qué tanto produce y a quién sirve”.
Omar Alfonso Tobar (Dignidad y Compromiso): “Estoy de acuerdo con la eliminación de esa prima, es algo que se debió hacer hace mucho tiempo. Ya que no se dio por cuenta del mismo Congreso, está bien que el Gobierno lo haga por una resolución”.
Mauro Sánchez (Pacto Histórico): “Estoy de acuerdo con la eliminación de una de las primas del salario. Este no es un castigo, es un acto de coherencia y de respeto con la ciudadanía. Durante años la gente ha reclamado, con razón, que el Congreso tiene una productividad muy baja frente a los enormes desafíos del país”.
Luis Yesid Vargas Escárraga (c. Fuerza por el Huila): “Excelente que hayan eliminado esos gastos de funcionamiento, deberían también bajar el sueldo neto a un salario justo y equitativo según sean los gastos. Para que los congresistas puedan vivir en la capital, para quienes logren llegar de la provincia, 15’000.000, sería lo ideal”.
Salomón Cuéllar (Salvación Nacional): “Esos son ‘paños de agua tibia’ para el problema crónico de Colombia, que es la corrupción y despilfarro del erario público. Y en cuanto a porcentajes, es mínimo. Siendo claros, en muy poco ayuda a las finanzas públicas, como sí es claro que son expresiones populistas sin ninguna efectividad trascendental económica nacional”.
Gloria Isabel Zárate (Dignidad y Compromiso): “Considero que el salario que reciben los congresistas es muy alto; por eso apoyé la propuesta de su reducción que estaba en el plebiscito anticorrupción, pero no se había logrado. En este periodo, las senadoras del Pacto Histórico, Clara López Obregón, Isabel Zuleta, María José Pizarro y otros se opusieron diciendo que el salario no les alcanzaba”.
Jorge Enrique Alvarado (c. Fuerza por el Huila): “Un reclamo histórico de la sociedad radica en la gran brecha salarial existente entre los congresistas y los demás colombianos que trabajan en diferentes actividades. Considero que se salda una deuda histórica. La medida sirve para desestimular las aspiraciones de políticos ambiciosos y sin vocación de servicio”.
Silvia Alexandra Castañeda (Cambio Radical): “Es perfecto, es ideal; es un propósito que se tiene hace tiempo: que los recursos del erario público se destinen a proyectos de inversión y calidad de vida de los ciudadanos, y no resulta nada social destinarlo para el pago de unos salarios tan altísimos. Lo que resulta sorprendente es que la decisión se haya tomado en época electoral y por decreto”.
Tatiana Méndez (Centro Democrático): “Mientras el país atraviesa una de las situaciones económicas más difíciles, el Gobierno se ha dedicado al discurso y a los viajes, no a gobernar bien. Las reformas no se cayeron por capricho del Congreso, se cayeron porque estaban mal hechas. Hoy quieren mostrar austeridad, cuando el verdadero problema es que no saben administrar, y quieren alimentar el populismo de cara a las próximas elecciones”.
William Alvis (Dignidad y Compromiso): “No estamos aspirando a la Cámara pensando en el salario, y toda la vida hemos dependido de nuestra actividad profesional; no de la política. Aunque la propuesta es oportunista en tiempos electorales, ciertamente existe una diferencia enorme entre lo que devenga un trabajador frente a un congresista. Ojalá también exista austeridad en las embajadas y los viajes presidenciales”.
Nury Gutiérrez Ferreira (Mira): “Estamos de acuerdo con la austeridad del gasto público, por eso hemos apoyado las diferentes iniciativas presentadas desde el Congreso para la reducción del salario de los congresistas. Sin embargo, estos cambios hacia la austeridad también deben verse sobre las diferentes instituciones del Estado, que actualmente son derroche de dinero”.
Héctor Melo Victoria (Mira): “La reducción de la prima a los congresistas es una señal necesaria. Sin embargo, Colombia no puede seguir gobernándose a punta de gestos simbólicos ni de decretos, y la austeridad no puede ser coyuntural. Hoy vemos contradicciones: mientras a los ciudadanos se les habla de estrechez fiscal, el Estado continúa incurriendo en prácticas de despilfarro”.
Paula Cuéllar (Ecologista): “Mi postura sobre la eliminación de una de las primas del salario de los congresistas es a favor, y se debe ejecutar de una manera responsable, no populista. En Colombia, más del 40% de la población vive con ingresos precarios y el Congreso enfrenta una crisis de confianza; éticamente, es insostenible que los representantes del pueblo mantengan remuneraciones tan alejadas de la realidad social”.
Miguel Humberto Téllez (Salvación Nacional): “Mi opinión al respecto es exactamente lo que he venido criticando de este Gobierno: su estilo y corte totalitarista al mejor estilo de Chávez y similares al querer gobernar a base de decretazos y esta decisión así lo confirma. ¿Por qué lo hace ad portas de elecciones? ¿Quién(es) han determinado esos emolumentos al Congreso?”.
Juan Camilo Forero (Dignidad y Compromiso): “Es un acierto total, quienes representan al departamento no deberían tener salarios de $56 millones, creo que el Huila no debería esperar hasta agosto para que los congresistas dejen de recibir esos $16 millones mensuales, los actuales representantes a la Cámara y los senadores Andrade y González Villa deberían renunciar voluntariamente a dicha prima”.
Norma Cruz (Centro Democrático): “Considero que todo lo que ayude a reducir los gastos del Estado, para que haya una mejor inversión social y seguridad del país, es bueno”.
Claudia Patricia Toledo (Ecologista): “Es una medida que debió adoptarse hace mucho tiempo. Implementarla en un contexto electoral puede prestarse a interpretaciones de carácter populista, cuando en realidad responde a una necesidad estructural del país”.
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A propósito del recorte de casi $17 millones mensuales, correspondiente a una de las primas que reciben los congresistas, LA NACIÓN consultó a los candidatos a la Cámara por el Huila. Entre “populismo” y algo “necesario” se movieron las posturas. @cate_manchola Los nuevos congresistas que se elijan el próximo ocho de marzo, no contarán con
A propósito del recorte de casi $17 millones mensuales, correspondiente a una de las primas que reciben los congresistas, LA NACIÓN consultó a los candidatos a la Cámara por el Huila. Entre “populismo” y algo “necesario” se movieron las posturas.
@cate_manchola
Los nuevos congresistas que se elijan el próximo ocho de marzo, no contarán con una de las primas que equivale a casi $17 millones mensuales. Estas son las opiniones de los candidatos a la Cámara por el Huila.
Juan Yamid Sanabria Triana (Alianza Verde): “Estoy totalmente de acuerdo con la reducción salarial de los congresistas, una de las principales causas de indignación ciudadana son los $48 millones mensuales de muchos parlamentarios, que poco o nada se escuchan las voces. Ahora se debe revisar cómo financian sus campañas, porque es evidente que del salario no alcanza la totalidad”.
Lourdes Mateus (Pacto Histórico): “Es una señal política correcta y necesaria, especialmente en un país donde millones de trabajadores sobreviven con ingresos precarios. El Congreso no puede seguir funcionando como una burbuja desconectada de la realidad social. Sin embargo, también se debe ahondar en que el problema no es solo cuánto gana un congresista, sino qué tanto produce y a quién sirve”.
Omar Alfonso Tobar (Dignidad y Compromiso): “Estoy de acuerdo con la eliminación de esa prima, es algo que se debió hacer hace mucho tiempo. Ya que no se dio por cuenta del mismo Congreso, está bien que el Gobierno lo haga por una resolución”.
Mauro Sánchez (Pacto Histórico): “Estoy de acuerdo con la eliminación de una de las primas del salario. Este no es un castigo, es un acto de coherencia y de respeto con la ciudadanía. Durante años la gente ha reclamado, con razón, que el Congreso tiene una productividad muy baja frente a los enormes desafíos del país”.
Luis Yesid Vargas Escárraga (c. Fuerza por el Huila): “Excelente que hayan eliminado esos gastos de funcionamiento, deberían también bajar el sueldo neto a un salario justo y equitativo según sean los gastos. Para que los congresistas puedan vivir en la capital, para quienes logren llegar de la provincia, 15’000.000, sería lo ideal”.
Salomón Cuéllar (Salvación Nacional): “Esos son ‘paños de agua tibia’ para el problema crónico de Colombia, que es la corrupción y despilfarro del erario público. Y en cuanto a porcentajes, es mínimo. Siendo claros, en muy poco ayuda a las finanzas públicas, como sí es claro que son expresiones populistas sin ninguna efectividad trascendental económica nacional”.
Gloria Isabel Zárate (Dignidad y Compromiso): “Considero que el salario que reciben los congresistas es muy alto; por eso apoyé la propuesta de su reducción que estaba en el plebiscito anticorrupción, pero no se había logrado. En este periodo, las senadoras del Pacto Histórico, Clara López Obregón, Isabel Zuleta, María José Pizarro y otros se opusieron diciendo que el salario no les alcanzaba”.
Jorge Enrique Alvarado (c. Fuerza por el Huila): “Un reclamo histórico de la sociedad radica en la gran brecha salarial existente entre los congresistas y los demás colombianos que trabajan en diferentes actividades. Considero que se salda una deuda histórica. La medida sirve para desestimular las aspiraciones de políticos ambiciosos y sin vocación de servicio”.
Silvia Alexandra Castañeda (Cambio Radical): “Es perfecto, es ideal; es un propósito que se tiene hace tiempo: que los recursos del erario público se destinen a proyectos de inversión y calidad de vida de los ciudadanos, y no resulta nada social destinarlo para el pago de unos salarios tan altísimos. Lo que resulta sorprendente es que la decisión se haya tomado en época electoral y por decreto”.
Tatiana Méndez (Centro Democrático): “Mientras el país atraviesa una de las situaciones económicas más difíciles, el Gobierno se ha dedicado al discurso y a los viajes, no a gobernar bien. Las reformas no se cayeron por capricho del Congreso, se cayeron porque estaban mal hechas. Hoy quieren mostrar austeridad, cuando el verdadero problema es que no saben administrar, y quieren alimentar el populismo de cara a las próximas elecciones”.
William Alvis (Dignidad y Compromiso): “No estamos aspirando a la Cámara pensando en el salario, y toda la vida hemos dependido de nuestra actividad profesional; no de la política. Aunque la propuesta es oportunista en tiempos electorales, ciertamente existe una diferencia enorme entre lo que devenga un trabajador frente a un congresista. Ojalá también exista austeridad en las embajadas y los viajes presidenciales”.
Nury Gutiérrez Ferreira (Mira): “Estamos de acuerdo con la austeridad del gasto público, por eso hemos apoyado las diferentes iniciativas presentadas desde el Congreso para la reducción del salario de los congresistas. Sin embargo, estos cambios hacia la austeridad también deben verse sobre las diferentes instituciones del Estado, que actualmente son derroche de dinero”.
Héctor Melo Victoria (Mira): “La reducción de la prima a los congresistas es una señal necesaria. Sin embargo, Colombia no puede seguir gobernándose a punta de gestos simbólicos ni de decretos, y la austeridad no puede ser coyuntural. Hoy vemos contradicciones: mientras a los ciudadanos se les habla de estrechez fiscal, el Estado continúa incurriendo en prácticas de despilfarro”.
Paula Cuéllar (Ecologista): “Mi postura sobre la eliminación de una de las primas del salario de los congresistas es a favor, y se debe ejecutar de una manera responsable, no populista. En Colombia, más del 40% de la población vive con ingresos precarios y el Congreso enfrenta una crisis de confianza; éticamente, es insostenible que los representantes del pueblo mantengan remuneraciones tan alejadas de la realidad social”.
Miguel Humberto Téllez (Salvación Nacional): “Mi opinión al respecto es exactamente lo que he venido criticando de este Gobierno: su estilo y corte totalitarista al mejor estilo de Chávez y similares al querer gobernar a base de decretazos y esta decisión así lo confirma. ¿Por qué lo hace ad portas de elecciones? ¿Quién(es) han determinado esos emolumentos al Congreso?”.
Juan Camilo Forero (Dignidad y Compromiso): “Es un acierto total, quienes representan al departamento no deberían tener salarios de $56 millones, creo que el Huila no debería esperar hasta agosto para que los congresistas dejen de recibir esos $16 millones mensuales, los actuales representantes a la Cámara y los senadores Andrade y González Villa deberían renunciar voluntariamente a dicha prima”.
Norma Cruz (Centro Democrático): “Considero que todo lo que ayude a reducir los gastos del Estado, para que haya una mejor inversión social y seguridad del país, es bueno”.
Claudia Patricia Toledo (Ecologista): “Es una medida que debió adoptarse hace mucho tiempo. Implementarla en un contexto electoral puede prestarse a interpretaciones de carácter populista, cuando en realidad responde a una necesidad estructural del país”.
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