Petro busca plata en las concesiones viales y el sector se opone

La crisis fiscal lleva al Gobierno del presidente Gustavo Petro a mirar recursos de concesiones viales, pero la infraestructura prende las alarmas, pues: “no corresponden a dineros disponibles ni a excedentes fiscales, sino a recursos con destinación específica”.

El apretado momento financiero que vive el gobierno nacional, fue abordado por el presidente Gustavo Petro durante su consejo de ministros realizado en la noche del lunes, pero las soluciones que ofreció y que involucran a concesiones viales no cayeron para nada bien en el sector de la infraestructura del país. En Huila hay dos concesiones viales, Autovía Neiva-Girardot en etapa de operación (4G), y la Ruta al Sur, todavía en construcción (4G).  

Para equilibrar la situación fiscal y las finanzas públicas afectadas por el hundimiento de la Ley de Financiamiento en el Congreso, el mandatario indicó que los recursos que tienen las concesiones viales en fiducias podrían ser orientados a cubrir el déficit fiscal.

“Casi toda la inversión que hace Colombia en su presupuesto se llama concesiones viales de quinta o cuarta generación, ya contratadas. Ahí se puede recortar el gasto de consenso si los dueños de las concesiones devolvieran los dineros que tienen guardados en las fiducias en los dos grandes grupos económicos: Aval y GEA (Grupo Empresarial Antioqueño)”, expresó.

El ministro de Hacienda, Germán Ávila, se alista para esa tarea. “Germán (Ávila) está haciendo un esfuerzo con los señores de la concesión Mulaló – Loboguerrero, que tienen guardada la plata del concesionario; plata pública del Gobierno. Ahora tendríamos que dar una cifra exacta, pero el año que yo pregunté tenía $18 billones de pesos guardados. El grupo Luis Carlos Sarmiento tiene $2 billones guardados. Si esa plata se devuelve, pues estamos supliendo la Reforma (Tributaria)”, destacó.

Si la emergencia económica no pasa el filtro de la Corte Constitucional, esta sería una medida alternativa para responder a la situación fiscal.

Cuentas alegres’

Sin embargo, eso no es tan fácil. Según la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), los recursos a los que hizo referencia el mandatario, administrados a través de fiducias en proyectos concesionados, “no corresponden a dineros disponibles ni a excedentes fiscales, sino a recursos con destinación específica, asociados a contratos vigentes, cuya finalidad es garantizar la ejecución de obras estratégicas. Su naturaleza jurídica y funcional es clara y está directamente vinculada al cumplimiento de obligaciones contractuales previamente adquiridas por el Estado”.

Además, no ascienden al monto que dijo el presidente Petro. “Realmente, los dineros que hoy están disponibles para el pago de las obras que se entregan gradualmente -a medida que se construyen los proyectos- es de $6,5 billones, los cuales están debidamente administrados por las fiducias, justamente, para garantizar la cabal ejecución de las obras”, aclaró Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente Ejecutivo de la CCI.

El planteamiento del presidente de la República en el sentido de que, ante la eventual caída de la emergencia económica, el déficit fiscal podría compensarse con recursos provenientes de concesiones viales de cuarta y quinta generación marca un punto de inflexión. “La exhortación a que los concesionarios devuelvan recursos administrados en fiducias introduce una señal inédita: la infraestructura como variable de ajuste fiscal”, afirmó el gremio.

Resulta, además, “paradójico que el presidente ha hecho especial énfasis en disponer de los recursos para saldar las deudas del Estado, pero en contravía a ello, pone en duda el desembolso de las vigencias futuras que son, a todas luces, un compromiso soberano de pago de deuda, por parte de la Nación”.

Y lanzaron una alerta: “esta aproximación representa un giro de fondo en la relación entre el Estado y el modelo de concesiones, y genera una señal de alta sensibilidad para la estabilidad jurídica y financiera del sector, especialmente en el contexto de decisiones y anuncios recientes que afectan proyectos ya contratados”.

Finalmente, cabe recordar que no es la primera vez que el presidente Petro hace este tipo de planes con las concesiones viales, pero ahora toman un tono distinto ante el posible revés que tendría en la Corte la emergencia económica.

 La crisis fiscal lleva al Gobierno del presidente Gustavo Petro a mirar recursos de concesiones viales, pero la infraestructura prende las alarmas, pues: “no corresponden a dineros disponibles ni a excedentes fiscales, sino a recursos con destinación específica”. El apretado momento financiero que vive el gobierno nacional, fue abordado por el presidente Gustavo Petro durante  

La crisis fiscal lleva al Gobierno del presidente Gustavo Petro a mirar recursos de concesiones viales, pero la infraestructura prende las alarmas, pues: “no corresponden a dineros disponibles ni a excedentes fiscales, sino a recursos con destinación específica”.

El apretado momento financiero que vive el gobierno nacional, fue abordado por el presidente Gustavo Petro durante su consejo de ministros realizado en la noche del lunes, pero las soluciones que ofreció y que involucran a concesiones viales no cayeron para nada bien en el sector de la infraestructura del país. En Huila hay dos concesiones viales, Autovía Neiva-Girardot en etapa de operación (4G), y la Ruta al Sur, todavía en construcción (4G).  

Para equilibrar la situación fiscal y las finanzas públicas afectadas por el hundimiento de la Ley de Financiamiento en el Congreso, el mandatario indicó que los recursos que tienen las concesiones viales en fiducias podrían ser orientados a cubrir el déficit fiscal.

“Casi toda la inversión que hace Colombia en su presupuesto se llama concesiones viales de quinta o cuarta generación, ya contratadas. Ahí se puede recortar el gasto de consenso si los dueños de las concesiones devolvieran los dineros que tienen guardados en las fiducias en los dos grandes grupos económicos: Aval y GEA (Grupo Empresarial Antioqueño)”, expresó.

El ministro de Hacienda, Germán Ávila, se alista para esa tarea. “Germán (Ávila) está haciendo un esfuerzo con los señores de la concesión Mulaló – Loboguerrero, que tienen guardada la plata del concesionario; plata pública del Gobierno. Ahora tendríamos que dar una cifra exacta, pero el año que yo pregunté tenía $18 billones de pesos guardados. El grupo Luis Carlos Sarmiento tiene $2 billones guardados. Si esa plata se devuelve, pues estamos supliendo la Reforma (Tributaria)”, destacó.

Si la emergencia económica no pasa el filtro de la Corte Constitucional, esta sería una medida alternativa para responder a la situación fiscal.

Cuentas alegres’

Sin embargo, eso no es tan fácil. Según la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), los recursos a los que hizo referencia el mandatario, administrados a través de fiducias en proyectos concesionados, “no corresponden a dineros disponibles ni a excedentes fiscales, sino a recursos con destinación específica, asociados a contratos vigentes, cuya finalidad es garantizar la ejecución de obras estratégicas. Su naturaleza jurídica y funcional es clara y está directamente vinculada al cumplimiento de obligaciones contractuales previamente adquiridas por el Estado”.

Además, no ascienden al monto que dijo el presidente Petro. “Realmente, los dineros que hoy están disponibles para el pago de las obras que se entregan gradualmente -a medida que se construyen los proyectos- es de $6,5 billones, los cuales están debidamente administrados por las fiducias, justamente, para garantizar la cabal ejecución de las obras”, aclaró Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente Ejecutivo de la CCI.

El planteamiento del presidente de la República en el sentido de que, ante la eventual caída de la emergencia económica, el déficit fiscal podría compensarse con recursos provenientes de concesiones viales de cuarta y quinta generación marca un punto de inflexión. “La exhortación a que los concesionarios devuelvan recursos administrados en fiducias introduce una señal inédita: la infraestructura como variable de ajuste fiscal”, afirmó el gremio.

Resulta, además, “paradójico que el presidente ha hecho especial énfasis en disponer de los recursos para saldar las deudas del Estado, pero en contravía a ello, pone en duda el desembolso de las vigencias futuras que son, a todas luces, un compromiso soberano de pago de deuda, por parte de la Nación”.

Y lanzaron una alerta: “esta aproximación representa un giro de fondo en la relación entre el Estado y el modelo de concesiones, y genera una señal de alta sensibilidad para la estabilidad jurídica y financiera del sector, especialmente en el contexto de decisiones y anuncios recientes que afectan proyectos ya contratados”.

Finalmente, cabe recordar que no es la primera vez que el presidente Petro hace este tipo de planes con las concesiones viales, pero ahora toman un tono distinto ante el posible revés que tendría en la Corte la emergencia económica.

 ECONOMÍA – lanacion