Se reabren las cárceles venezolanas en medio de las disputas dentro del chavismo reciclado

<p>El chavismo reciclado liderado por los hermanos <a href=»https://www.elmundo.es/internacional/delcy-rodriguez.html» target=»_blank»>Delcy</a> y Jorge Rodríguez reabrió este sábado las puertas de las prisiones, tras más de 24 horas de desesperante frenazo, <strong>para excarcelar a un nuevo grupo de presos políticos</strong>. Hasta el cierre de esta edición son más de una veintena los prisioneros liberados entre las distintas cárceles, producto de la presión de Washington salvo la liberación de los cinco españoles, fruto de una negociación previa del Gobierno español con Caracas.</p>

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 El ministro del Interior, Diosdado Cabello, ralentiza las salidas y Estados Unidos le sitúa en la mirilla  

El chavismo reciclado liderado por los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez reabrió este sábado las puertas de las prisiones, tras más de 24 horas de desesperante frenazo, para excarcelar a un nuevo grupo de presos políticos. Hasta el cierre de esta edición son más de una veintena los prisioneros liberados entre las distintas cárceles, producto de la presión de Washington salvo la liberación de los cinco españoles, fruto de una negociación previa del Gobierno español con Caracas.

«Todos los presos políticos en Venezuela tienen que ser liberados sin excepción. Estados Unidos y el presidente Trump están prestando atención y no estamos jugando», advirtió el influyente congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart, cercano al secretario de Estado, Marco Rubio.

La maquinaria chavista se engrasó a la fuerza y, horas después, Virgilio Valerde, dirigente juvenil de Vente Venezuela (VV), partido de María Corina Machado; Didelis Corredor, asistente de un dirigente opositor; y Marco Bozo, antiguo diputado de Primero Justicia (PJ), abandonaron sus encierros, todos ellos con fuertes medidas cautelares para que no abran la boca.

El caso de Valerde certificó en su día la crueldad de una dictadura que decidió detenerle, pese a su inocencia, para que no pudiera participar en su acto de grado tras culminar la carrera de Medicina. Tras ellos siguieron, entre otros, un par de ciudadanos italianos, el jurista Alejandro Rebolledo y el ciudadano Wilfredo Araujo.

Desde el interior de las prisiones, algunos presos contactaron con sus familias para advertirles de que los listados para salir eran mucho más amplios. Para el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, los rehenes extranjeros y los presos nacionales son una de las pocas cartas de negociación que tienen sobre la mesa, por lo que han decidido administrar como puedan sus salidas.

¿A qué se debió el frenazo de las liberaciones? La lucha múltiple de poder entre las distintas facciones revolucionarias y el quiebre de la estructura judicial que lideraba Cilia Flores, encarcelada junto a su marido en una prisión neoyorquina, se conjuraron para elevar el grado de sufrimiento de las familias. Según alertaron fuentes diplomáticas y políticas a este periódico, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, ha dificultado la liberación masiva. No es en vano que el jefe del sector radical que ha decidido cobijarse, al menos de momento, bajo el paraguas de la presidenta encargada.

«Diosdado, ríndete, que estás a tiempo», aconsejó el ex ministro y destacada figura de la primera época del chavismo Andrés Izarra, hoy en el exilio.

Ryan Berg, director del Centro Estratégico de Estudios Internacionales, fue un paso más allá al asegurar que Cabello se ha convertido en el principal obstáculo para la liberación de presos políticos. «Washington intenta acorralarlo, pero el plan a largo plazo probablemente lo obligue a exiliarse o lo destituya. El éxito de la transición probablemente dependa de ello», sentenció.

Fuentes políticas en Caracas adelantaron a EL MUNDO que la permanencia de Diosdado al frente del Ministerio del Interior, Justicia y Paz -que Nicolás Maduro representaba imitando con su mano derecha una pistola que disparaba «paz, paz, paz» entre risotadas- pende de un hilo.

«Para que la Administración Trump logre una transición real en Venezuela, tarde o temprano Cabello tendrá que enfrentar la Justicia de Estados Unidos. Llevar a Cabello ante la Justicia no es venganza: es una condición indispensable para una transición democrática auténtica y para la liberación inmediata de todos los presos políticos», subrayó la congresista de Florida María Elvira Salazar.

Medios en Estados Unidos adelantaron que funcionarios estadounidenses usaron intermediarios para amenazar a Cabello, que seguiría los mismos pasos que Maduro y Flores si juega a torpedear la transición teledirigida. Tanto Cabello como el general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, y Nicolasito Maduro Guerra, hijo del tirano capturado, han decidido públicamente acompasar las primeras decisiones de los hermanos Rodríguez en un ejercicio de supervivencia política y personal. Puertas adentro, el pulso se mantiene, una constante de la revolución bolivariana.

Todas las miradas apuntan así hacia quien durante casi 13 años ha fungido como número dos de la revolución, señalado hoy por el fracaso del sistema de seguridad chavista durante la operación de extracción de Nicolás Maduro. Su aparición en el famoso programa televisivo Con el mazo dando, desde el cual ordenaba capturas y persecuciones contra opositores y activistas de la sociedad civil, desnudó su papel en la transición bajo control remoto desde Washington: nervioso, tembloroso, hundida la sonrisa canalla en unas ojeras infinitas.

La recompensa estadounidense por la captura de Cabello sigue vigente: 25 millones de dólares, la mitad de la que se ofrecía por su «hermano» Maduro.

La liberación de varios presos que llevan su «etiqueta» personal tampoco ha pasado desapercibida. En Venezuela, a los prisioneros políticos se les marca con la herradura del jerarca o dirigente que ha ordenado su detención.

Una de las activistas más señaladas por el generalato chavista y por quien fuera el capitán Cabello era Rocío San Miguel, quien ya se encuentra en España tras ser excarcelada el jueves. Su familia comunicó el viernes que la presidenta de Control Ciudadano sufre medidas cautelares porque su juicio sigue su curso, un proceso que también afrontan su hija y sus hermanos, que continúan en Caracas.

La familia San Miguel agradeció su mediación a José Luis Rodríguez Zapatero, personaje clave en la primera fase de la negociación y piloto del plan político para atornillar la figura de Delcy.

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