El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha anunciado este jueves una orden directa al Ejército para que asuma el control del 70% de la Franja de Gaza. Esta medida representa una ruptura abierta con los términos del cese al fuego pactado con el movimiento islamista Hamás, vigente desde el pasado mes de octubre, y marca una nueva fase de expansión territorial israelí dentro del enclave palestino.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha anunciado este jueves una orden directa al Ejército para que asuma el control del 70% de la Franja de Gaza.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha anunciado este jueves una orden directa al Ejército para que asuma el control del 70% de la Franja de Gaza. Esta medida representa una ruptura abierta con los términos del cese al fuego pactado con el movimiento islamista Hamás, vigente desde el pasado mes de octubre, y marca una nueva fase de expansión territorial israelí dentro del enclave palestino.
Durante una intervención en la Cisjordania ocupada, Netanyahu detalló los avances logrados por sus tropas, destacando que el control militar ha pasado de aproximadamente un 52% al inicio de la tregua al 60% actual. «Tenemos a Hamás contra las cuerdas», declaró el mandatario ante una audiencia que llegó a clamar por la toma del «cien por cien» del territorio. Ante estas peticiones, el primer ministro respondió pidiendo cautela: «Esperen, vayamos por orden. Primero el 70%. Empecemos por ahí«. El objetivo final de esta maniobra, según sus palabras, es asegurar que Gaza deje de representar una amenaza para la seguridad de Israel.
Esta estrategia de expansión progresiva se ha ido materializando a través de diversas demarcaciones militares sobre el terreno. Durante los meses de tregua, el Ejército israelí estableció la denominada ‘línea amarilla’, una frontera que, aunque no es física, ha obligado a los 2,1 millones de residentes de la Franja a hacinarse en menos de la mitad del territorio.
A finales de marzo, esta presión se intensificó con la creación de la ‘línea naranja’. Según datos de la ONG Gisha, esta nueva delimitación sirve para aislar un área de 174 kilómetros cuadrados, lo que equivale a casi el 48% de la superficie total de Gaza. En esta zona, el movimiento de organizaciones internacionales y ONG ha quedado estrictamente prohibido, a menos que exista una coordinación previa con las autoridades de Israel. Con la nueva orden de alcanzar el 70% de ocupación, Netanyahu ratifica su decisión de avanzar militarmente en contra de lo estipulado en el acuerdo del 10 de octubre.
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