El nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, ha asistido este domingo a una misa en memoria de su padre, el rey Harald, fallecido el viernes, en un acto parecido al que se ha celebrado en iglesias de todo el país.
Se ha decretado luto nacional en todo el país pero todavía no se ha fijado ninguna fecha para el funeral de Harald
El nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, ha asistido este domingo a una misa en memoria de su padre, el rey Harald, fallecido el viernes, en un acto parecido al que se ha celebrado en iglesias de todo el país.
Haakon, de 53 años, ha acudido a la iglesia de Asker, al sur de Oslo, junto a su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra, y su hijo, el príncipe Sverre Magnus, así como su madre, la reina Sonia.
Su esposa, la reina Mette-Marit no estuvo porque aún se está recuperando del trasplante de pulmón al que fue sometida en junio.
Se ha decretado luto nacional en todo el país pero todavía no se ha fijado ninguna fecha para el funeral de Harald.
Sin embargo, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, ha declarado a la cadena pública NRK este domingo que «enterraremos al rey dentro de dos semanas», es decir, en la semana del 7 de septiembre.
Este domingo se han organizado misas en memoria del difunto soberano en todo el país, y en las inmediaciones de la catedral de Oslo, adonde han acudido representantes del gobierno, cientos de personas han hecho fila desde bien temprano para asegurarse un asiento.
En su sermón, la obispa Sunniva Gylver ha destacado la capacidad del rey Harald de traer algo de consuelo en un mundo asolado por las guerras, el cambio climático y una creciente polarización.
«El rey Harald destacó varios de esos retos en sus discursos, y haciéndolo nos dio la oportunidad de hablar juntos sobre cosas grandes e importantes», dijo la obispa en la catedral de Oslo.
El rey Haakon prestará juramento el próximo martes en el Parlamento. Sin embargo, no se espera que él y la reina Mette-Marit sean coronados, pues Noruega abolió las coronaciones en 1908.
Pero, como su padre y su abuelo, Haakon podría optar por una ceremonia de consagración en la catedral de Trondheim, donde se coronaba a los monarcas noruegos entre 1814 y 1906.
Internacional. Noticias internacionales. Última hora


